Los treinta y dos tiempos
Descripción
Los espacios no tienen la misma forma, así que al rotar de zona se ve enseguida qué equipos habían pensado la coreografía y cuáles solo la habían memorizado. Ocho minutos bastan si las formaciones se deciden pronto; lo que no cabe aquí es una asamblea sentada del equipo entero.
Objetivo
Componer una coreografía breve con cambios de formación y adaptarla después a un espacio distinto.
Cómo se juega6
La clase se divide en cinco equipos. Cada uno monta una coreografía de treinta y dos tiempos.
Tiene que cumplir tres condiciones
Cambiar de formación al menos dos veces, incluir un momento de unísono y otro en que cada uno haga algo distinto, y ocupar los tres tercios de su zona.
Cada equipo tiene su zona delimitada con cuatro conos, y las cinco zonas se montan de formas distintas: una alargada, una cuadrada, una estrecha.
Ocho minutos de montaje, y se prueba de pie desde el primer minuto: la coreografía no se decide sentados.
Los cinco equipos la ejecutan a la vez, cada uno en su zona, mientras el docente recorre.
A la señal, cada equipo rota a la zona de al lado y repite su coreografía adaptándola a la forma nueva.
Variantes3
El equipo cambia dos veces de zona en lugar de una.
La coreografía se ejecuta al doble de velocidad.
Dos equipos ocupan la misma zona y tienen que encajar sin chocar.
Qué se trabaja
Seguridad2
Zonas separadas al menos tres metros.
Sin desplazamientos a carrera dentro de la zona ni salidas fuera de los conos.
Consejos para el profesor3
Monta las cinco zonas antes de que entre la clase y déjalas a la vista. Si las marcas con ellos dentro, los ocho minutos de montaje se te van en repartir conos.
A los cinco minutos pide a cada equipo que enseñe solo la primera formación. Los que aún estén hablando reaccionan y llegan a tiempo.
Si ves a uno dirigiendo, pide al equipo que la primera formación la proponga otra persona en cada rotación. La regla vale para los cinco equipos y así nadie queda señalado.
Adaptaciones NEE4
Visual
Los cuatro conos de la zona se localizan tocándolos y la forma se recorre entera antes de bailar; al rotar se vuelve a recorrer, porque la zona nueva es de otra forma y ahí está el trabajo.
Auditiva
El conteo de los treinta y dos tiempos se lleva visualmente dentro del equipo, acordado antes de empezar.
Movilidad reducida
El alumno ocupa el punto que no se mueve en los dos cambios de formación, que es desde donde el equipo mide sus tres tercios de zona; al rotar, ese punto se coloca primero.
Cognitiva o de atención
Se monta la coreografía en dos bloques de dieciséis tiempos, cerrando el primero antes de empezar el segundo.
Errores frecuentes
- Treinta y dos tiempos en los que nunca cambia la formación.
- Coreografías pensadas para un único frente.
- Un alumno que dirige y el resto que copia.