Midiendo las distancias
Descripción
Antes de moverse, cada pareja tiene que soltar un número: cuántos pasos de gigante calcula que la separan del cono que le toca. Después lo comprueba andando y contando en alto, y lo interesante no es acertar sino ver cuánto se ha desviado. Repetir el mismo trayecto con pasos de hormiga enseña que la medida depende de la unidad.
Objetivo
Calcular a ojo una distancia corta y comprobarla andando, viendo que el número depende del paso que se use.
Cómo se juega6
Colocación
Por parejas, cada una de pie dentro de su aro, que es su casa. Por el espacio hay conos de colores repartidos y bien separados unos de otros.
Arranque
El maestro dice un color, cada pareja mira el cono de ese color que tiene más cerca y los dos dicen en voz alta cuántos pasos de gigante creen que hay hasta él.
Qué se puede hacer
Decir el número antes de andar, cada uno el suyo aunque no coincidan; no hay que ponerse de acuerdo ni copiar al de al lado.
Qué pasa cuando se echan a andar
Los dos van juntos hasta el cono contando en voz alta, un paso por número, y al llegar comparan con lo que habían dicho. No se gana nada: se vuelve a la casa andando.
Cómo termina
La última medida es hasta el maestro, que se coloca en el centro del espacio; todas las parejas llegan contando y se sientan allí, y se dice en alto cuántos pasos ha necesitado cada una desde su casa.
Reinicio
Se vuelve a medir la misma distancia con otro paso —de hormiga, de gigante o a saltos de rana— y se ve que el número cambia aunque el camino sea el mismo.
Variantes3
antes de salir se dice cuántos pasos de gigante y cuántos de hormiga hay hasta el cono, y se comprueban las dos, una a la ida y otra a la vuelta. Hay que sostener dos números y dos pasos distintos.
se deshacen las parejas, cada uno se queda donde está y el maestro se pone en el centro. Cada uno dice al de al lado cuántos pasos hay desde su sitio y va a comprobarlo andando. Se ve que el número depende del sitio.
se pintan con tiza unas marcas separadas un paso en el camino hasta el cono. Se cuenta pisándolas y el número sale solo, así que la comprobación es fácil y lo único que hay que hacer es calcular antes.
Qué se trabaja
Seguridad3
Se mide andando y nunca corriendo: contando pasos y mirando el cono no se ve a quien viene de frente.
Comprobar que la zona de caída esté libre antes de permitir cada salto.
Delimitar el espacio y dejar distancia para frenar.
Consejos para el profesor2
Pide que digan su número los dos aunque no coincidan: si se ponen de acuerdo, habla uno y el otro copia.
Cuenta en alto junto a la pareja que se pierde: lo difícil es contar y andar a la vez, no estimar la distancia.
Adaptaciones NEE3
Visual
El destino lo marca su pareja o el maestro llamándole con la voz o con la pandereta desde el cono, así la distancia se aprecia por el oído;
Auditiva
El color no se dice, se enseña levantando un cono de ese color en alto, y el número se dice también con los dedos, tanto el que se calcula como el que sale al contar.
Movilidad reducida
Mide con la unidad que le sirva —empujes de silla, apoyos de muleta o pasos cortos—, y su pareja mide con esa misma unidad;
Errores frecuentes
- Colocar los conos demasiado lejos: contar veinte pasos en alto se hace largo y pierden la cuenta a mitad.
- Corregir el número que dicen antes de andar: en cuanto sienten que se falla, todos repiten el número del vecino.
- Saltarse los pasos de hormiga: ver que el mismo trecho da otro número es justo el contenido del juego.