Mini-fútbol tres contra tres
Descripción
Cuatro partidos de tres contra tres a la vez en campos pequeños marcados con conos, con dos porterías de conos y sin portero. Se juega con el pie y con balón blando, el gol solo vale raso y no se puede entrar al balón por el suelo. Se rota de campo cada tres minutos.
Objetivo
Jugar con el pie teniendo a alguien delante: elegir entre conducir, pasar o tirar sin que dé tiempo a pensarlo dos veces.
Cómo se juega6
Colocación
Cuatro campos marcados con conos bajos, cada uno con dos porterías de dos metros hechas con conos en las líneas de fondo. Ocho equipos de tres, ya formados por el docente y con el peto puesto, uno en cada mitad de campo. Con veinticinco alumnos, un campo juega cuatro contra tres.
Arranque
El balón se coloca parado en el centro de cada campo con el pie de un jugador encima. A la señal del docente arrancan los cuatro partidos a la vez.
Qué se puede hacer
Conducir, pasar y tirar, siempre con el pie y siempre con el balón por el suelo. No se coge con la mano, no hay portero y nadie puede quedarse plantado delante de su portería esperando.
Qué pasa cuando se marca gol
Solo vale si el balón entra rodando entre los dos conos y por debajo de la rodilla. Saca el equipo que lo ha encajado, desde su línea de fondo, con el balón parado y los rivales a tres pasos. El partido no se para y el marcador no se canta desde fuera.
Cómo termina
A los tres minutos el docente para y todos los equipos rotan un campo en el mismo sentido, así que a cada ronda toca un rival nuevo. Con cuatro rondas se completan los dieciséis minutos y todos han jugado los cuatro partidos enteros, sin banquillo.
Reinicio
Se juega con la regla del gol de todos, que solo cuenta si los tres del equipo han tocado el balón en esa jugada. Se acaba el enjambre alrededor del balón y aparecen los primeros pases.
Variantes3
Portería estrecha
Las porterías se cierran a un metro de ancho. Ya no vale empujar el balón hacia la línea de cualquier manera: hay que apuntar, y para apuntar hay que levantar la cabeza antes de tirar.
Cuatro porterías
Cada equipo defiende dos porterías de conos, una en cada esquina de su línea de fondo, y ataca las dos del rival. El grupo deja de amontonarse en el centro porque hay que mirar a los dos lados del campo.
Dos toques de ventaja
Las porterías se abren a cuatro metros y al que lleva el balón no se le puede quitar hasta que le haya dado dos toques. Da tiempo a mirar antes de que llegue el rival y bajan mucho los encontronazos.
Consejos para el profesor4
Lo que hace que esto funcione a los seis años es el número de campos, no las explicaciones: con tres contra tres todos tocan el balón y no hay que hablar de posiciones.
Forma tú los equipos y equilíbralos antes de salir, con los petos ya repartidos, o se van diez minutos en discusiones y en cambios de camiseta.
Da por hecho que jugarán en enjambre las dos primeras rondas: es lo normal a esta edad y se corrige con la regla del gol de todos, no con una charla táctica.
Y no lleves marcador general: cada ronda empieza de cero, que es lo que hace que el que va perdiendo siga jugando.
Adaptaciones NEE4
Movilidad reducida
Juega en su equipo con la norma de que, cuando lleva el balón, no se le puede quitar hasta que dé dos toques, y su equipo ataca la portería de su lado del campo para que la distancia sea la que puede recorrer; si va en silla, conduce y tira empujando el balón con una pica y su gol vale exactamente igual que el de los demás.
Visual
Balón con cascabel y petos de dos colores muy separados entre sí, un compañero que da palmadas por detrás de la portería a la que ataca su equipo, y las líneas del campo marcadas con cinta de carrocero o con huellas de goma, nunca con una cuerda, que rueda bajo el pie justo donde se frena.
Auditiva
El final de la ronda se avisa levantando el brazo además de con el silbato, las tres normas se enseñan antes con tarjetas dibujadas, y su equipo acuerda un gesto de la mano para pedir el balón.
Cognitiva
Empieza jugando un minuto sin oposición, con los dos equipos atacando porterías distintas; se le pone un cono de su color junto a la portería que ataca su equipo y se le señala con el brazo hacia dónde va, hasta que la orientación del campo le salga sola.