Objetos invisibles en movimiento
Descripción
En cada taller, un grupo de cinco hace circular de mano en mano dos objetos imaginarios a la vez, en direcciones contrarias. Al pasarlo hay que conservarle tres cosas: el tamaño, que se ve en la distancia entre las manos; el peso, que se ve en la velocidad y en la postura; y la forma de cogerlo. Si el que lo recibe lo coge más pequeño, se ha perdido el objeto.
Objetivo
Representar y conservar las cualidades de un objeto imaginario —tamaño, peso y agarre— al manipularlo y al entregarlo.
Cómo se juega6
Colocación
Cinco talleres de cuatro metros, con grupos de cinco. Dentro de cada grupo circulan dos objetos imaginarios a la vez, en direcciones contrarias: eso hace que todos estén representando en todo momento y que nadie sea público.
Las tres cualidades que hay que conservar, que son el contenido entero y hay que decirlas antes: - El tamaño: se ve en la distancia entre las manos. - El peso: se ve en la velocidad, en la postura y en si cuesta levantarlo. - El agarre: se ve en la forma de las manos. No se coge igual una caja que una taza que un globo.
El arranque
El maestro coge un objeto imaginario delante de toda la clase, lo manipula diez segundos y pregunta qué es. Suele acertarlo todo el mundo, y esa es la mejor explicación de la actividad. Después lo hace mal a propósito —cambiando el tamaño a mitad— y pregunta qué ha pasado.
La circulación
Cada uno manipula el objeto unos segundos, se desplaza hasta otro del grupo y se lo entrega. La entrega es el momento clave y hay que hacerla despacio: los dos lo sostienen a la vez un instante, y ahí es donde se comprueba si el tamaño coincide.
La comprobación, que es preciosa y se hace sola
Si el que recibe lo coge más pequeño o más ligero, el grupo lo ve al instante y lo dice. No hace falta que el maestro corrija nada: el objeto se ha perdido y todos lo saben.
El cierre
Al final de cada ronda, cada uno dice qué creía que era el objeto que recibió. Cuando los cinco dicen lo mismo, el objeto sobrevivió a la vuelta entera, que es lo que se buscaba. Cuando no, se mira en qué entrega cambió.
Variantes3
un solo objeto por grupo y sin desplazamiento: se pasa de uno al de al lado, en círculo y en el sitio. Solo tamaño y peso, sin el agarre.
el objeto se transforma a propósito en cada entrega, creciendo o encogiendo un poco cada vez, de modo que al final de la vuelta sea claramente otro. Cada uno tiene que notar cuánto ha cambiado.
dos grupos enfrentados se pasan un objeto de un grupo a otro, cruzando el espacio. La entrega entre grupos es mucho más difícil porque no han visto cómo se manipulaba antes.
Qué se trabaja
Seguridad3
Los dos objetos circulan en sentidos contrarios dentro de cuatro metros: se anda mirando al frente y se rodea al compañero por fuera, sin cortar por el medio del taller.
Al fingir que el objeto pesa se dobla la rodilla y no la espalda; nadie se echa al suelo ni se deja caer para que el peso se vea desde fuera.
La entrega se hace con las dos manos y a un palmo de las del otro: el objeto no existe, así que no hay nada que arrancarle de las manos ni que sujetar entre los dos a la fuerza.
Consejos para el profesor4
Esta actividad no necesita ningún material y por eso se subestima: en realidad es de las que más enseñan sobre precisión corporal.
La demostración inicial del maestro es lo que la arranca, y conviene hacerla dos veces, una bien y otra mal a propósito, porque ver el objeto perderse es más elocuente que cualquier explicación.
El momento de la entrega es donde está todo, y hay que pedir que se haga despacio y con los dos sosteniéndolo a la vez un instante: si se entrega deprisa, no hay comprobación posible.
Y la corrección la hace el grupo solo, sin que el maestro tenga que intervenir, que es lo mejor que le puede pasar a una actividad de expresión.
Adaptaciones NEE4
Visual
la entrega se acuerda con un contacto ligero en el antebrazo justo antes, y quien entrega describe en voz baja el objeto —«es una caja, pesa, se coge por abajo»— en el momento del traspaso; el objeto se explora con las manos guiadas si se pide.
Auditiva
la actividad es muda por diseño y no hay barrera ninguna; el cierre en el que cada uno dice qué creía que era el objeto se hace en corro cerrado y de frente.
Movilidad reducida
la manipulación de un objeto imaginario se hace desde cualquier posición y con los segmentos disponibles, y la entrega funciona igual: es de las actividades de expresión más accesibles que hay. Si el desplazamiento entre compañeros es lento, el grupo se coloca más junto y se pasa el objeto al de al lado en lugar de cruzar el taller.
Cognitiva o de atención
un solo objeto circulando en el grupo y sin desplazamiento, pasándolo al de al lado; se le dice qué objeto es antes de empezar, en lugar de tener que deducirlo, y se le recuerdan las tres cualidades señalando las manos.
Errores frecuentes
- Entregar el objeto deprisa. Se pierde el instante en el que los dos lo sostienen, que es donde se comprueba el tamaño.
- Saltarse la demostración inicial, incluida la de hacerlo mal. Ver el objeto perderse es lo que explica la actividad.
- Dejar un solo objeto circulando por grupo. La mitad del grupo mira, y con dos en direcciones contrarias no hay público.
- Pedir que representen objetos muy pesados. Aparecen las posturas forzadas de espalda sin ninguna necesidad.
Observaciones
Montaje (4 minutos, para 25 alumnos): 1. Se marcan cinco talleres de 4 x 4 metros con cuatro conos cada uno, separados 3 metros entre sí. 2. No hace falta NINGÚN material, y eso es lo importante de esta ficha: el objeto es imaginario y meter un objeto real la destruiría. 3. En cada taller circulan DOS objetos imaginarios a la vez, en direcciones contrarias. Es una decisión de montaje y es lo que hace que todos estén representando en todo momento y que nadie sea público. 4. Antes de repartir talleres, el maestro hace la demostración delante de toda la clase: coge un objeto imaginario, lo manipula diez segundos y pregunta qué es. Después lo hace MAL a propósito, cambiando el tamaño a mitad, y vuelve a preguntar. Las dos demostraciones son el montaje real de esta actividad. 5. Se dice al principio que no se representan objetos peligrosos.