Descripción
El grupo se pega demasiado buscando ganar metros, y cuando llega la voz no hay espacio para frenar ni para girar: ahí es donde se cae. Anunciar los pasos regula ese acercamiento. Ser alcanzado no saca de la partida sino que convierte en ayudante, con lo que perseguir se vuelve más fácil ronda a ronda en vez de vaciarse el campo.
Objetivo
Comprender, respetar y aplicar reglas sencillas en situaciones lúdicas.
Cómo se juega6
Dos grupos repartidos por igual, cada uno en media pista. En cada grupo, uno hace de oso y se coloca de espaldas en una línea.
El resto se sitúa en la línea contraria, a quince metros. Todos a la vez preguntan: «¿qué hora es, papá oso?».
El oso responde una hora sin girarse
«las tres». Todos dan tres pasos hacia él y vuelven a preguntar.
Cuando el oso responde «¡la hora de comer!» se gira y persigue. Todos corren de vuelta a su línea de salida.
Quien es tocado antes de llegar pasa a ser ayudante del oso y persigue con él en la ronda siguiente. Nadie mira desde fuera.
Termina cuando el oso y sus ayudantes tocan a la mitad del grupo. Entonces se elige oso nuevo entre quienes nunca lo han sido.
Variantes2
Realizar la misma dinámica por parejas cooperativas.
Ampliar ligeramente las distancias manteniendo el control.
Qué se trabaja
Seguridad3
La huida es de frente y hacia la propia línea: correr mirando atrás al oso es como se choca de lleno con el de al lado.
Los ayudantes persiguen desde detrás del oso y no se reparten por el campo, para que nadie corra hacia una fila de perseguidores que le corta el paso.
Con los dos grupos en media pista cada uno, las líneas de salida se colocan hacia fuera y no enfrentadas: enfrentadas, las dos huidas se cruzan en el centro.
Consejos para el profesor2
Juega una ronda de prueba sin puntuar: ahí se ven las dudas.
Que sea el grupo quien proponga la regla que falta.
Adaptaciones NEE4
Visual
Papá oso responde siempre desde el mismo sitio y ella huye hacia la pared de su espalda, guiada por una voz.
Auditiva
La hora se enseña con los dedos y la señal de huida es papá oso levantando los dos brazos.
Movilidad reducida
Su distancia hasta el refugio es la mitad y papá oso la pilla tocándole el brazo, sin bloquearle el paso.
Cognitiva o de atención
La pregunta es siempre la misma frase y hay una sola señal de huida: «¡Hora de comer!».
Errores frecuentes
- Explicar más de dos reglas nuevas a la vez.
- Dejar que quien es pillado espere fuera: se pierde el tiempo de juego.
- No parar a recordar la regla cuando la mitad del grupo la incumple.