Pasabalón sentado
Descripción
Hilera sentada de espaldas a la meta. El primero entrega el balón por encima de su cabeza al de atrás, se levanta, rodea la hilera por fuera y se sienta el último: el balón viaja hacia atrás de mano en mano y la hilera entera se va desplazando hacia la meta sin que nadie se ponga de pie con el balón.
Objetivo
Desplazar a todo el equipo con un solo balón, ajustando la entrega por encima de la cabeza al ritmo del que va detrás.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Alterna arriba y por el lado: Un pase va por encima de la cabeza y el siguiente girando el tronco y entregando el balón por el costado, alternando lado derecho e izquierdo. Rompe el automatismo y obliga a mirar antes de entregar. Otra organización — Dos hileras enfrentadas: Cada equipo se parte en dos mitades que arrancan desde extremos opuestos y avanzan una hacia la otra; la ronda acaba cuando las dos hileras se juntan en el centro. Se recorre la mitad de distancia y cada mitad ve trabajar a la otra. Más fácil — Balón por el suelo: El balón se pasa hacia atrás rodando por el suelo, entre las piernas abiertas, sin levantarlo del todo. Se cae mucho menos y el ritmo de la hilera se coge en la primera ronda.
Consejos para el Profesor
Lo que atasca la primera ronda no es el pase, es la recolocación: se levantan antes de soltar el balón y la hilera se deshace. Enséñalo con cinco voluntarios a cámara lenta y repite la consigna «primero suelto, después me levanto». Con hileras de cinco y la meta a diez metros salen unos once pases y algo más de minuto y medio por ronda, así que en doce minutos caben cuatro o cinco rondas con los equipos rehechos. Ten claro que es un juego de intensidad baja: sirve para trabajar la coordinación del equipo y el pase, no para cargar la sesión, y conviene ponerlo junto a algo que mueva. Y no cronometres en voz alta: en cuanto el tiempo de cada equipo se canta delante de todos, el juego se convierte en otra cosa.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: ocupa un puesto fijo de la hilera y recibe y entrega el balón igual que el resto, que es el contenido del juego; en lugar de rodear la hilera para colocarse el último, son los compañeros los que se recolocan una plaza hacia él, de modo que el balón pasa por sus manos en cada vuelta y la hilera avanza igual. En silla, la hilera se abre a un lado y la entrega se hace a la altura del pecho. Visual: se le avisa siempre con la voz («¡va!») antes de entregarle el balón y el balón se le pone en las manos, nunca se suelta al aire; los bordes de su calle se marcan con cinta de carrocero o huellas de goma, nunca con una cuerda, que rueda bajo el pie de quien no la ve. Auditiva: la señal de salida es visual —el brazo del docente que baja— y el aviso previo al pase es un toque en el hombro del compañero de delante. Cognitiva: se empieza con la variante del balón rodando por el suelo, con hileras de tres y con un compañero que le indica con la mano cuándo levantarse; el recorrido se acorta a la mitad hasta que la secuencia salga sola.