Descripción
Varias personas “la quedan” y deben pillar, pero solo pueden atrapar diciendo el nombre del jugador antes de que este diga el suyo. Si el perseguidor dice primero el nombre del pillado, este se la queda; si no, queda salvado.
Objetivo
Favorecer la socialización, la atención auditiva y la velocidad de reacción mediante una persecución reglada donde la identificación verbal es imprescindible para poder atrapar.
Cómo se juega6
Todos se desplazan libremente por el espacio sin empujar ni bloquear.
El docente elige a varios perseguidores (“los que la quedan”).
Para pillar a alguien, el perseguidor debe decir primero su nombre.
El perseguido puede salvarse si dice su propio nombre antes.
Si es pillado (pierde el duelo de nombres), pasa a ser perseguidor.
El juego continúa hasta que el docente cambie la dinámica o finalice.
Variantes3
Todos adoptan un nombre nuevo (animales, personajes, frutas) y hay que memorizarlo antes de empezar; el duelo se juega con ese nombre.
Un tercero puede salvar al perseguido tocándole mientras dice su nombre en voz alta.
Para salvarse, el perseguido dice su nombre y hace a la vez el gesto que tenga asignado.
Qué se trabaja
Seguridad2
Permitir solo un toque suave para pillar; sin empujar ni agarrar.
Delimitar el espacio y dejar distancia para frenar.
Consejos para el profesor2
Haz una ronda previa de nombres en corro; con dos alumnos nuevos, este juego no funciona sin ese repaso.
Si dudas de quién habló antes, decide tú al momento y sigue: pararse a debatirlo apaga el juego en dos duelos.
Adaptaciones NEE3
Visual
Corre cogido por el codo de una pareja-guía que le va nombrando en voz alta quién se le acerca y por dónde, para que pueda decir ese nombre antes que el otro.
Auditiva
Es el eje que más cuidado pide, porque el juego se gana diciendo y oyendo nombres.
Movilidad reducida
Se acota una franja por la que todos pasan andando y allí juega en igualdad;
Errores frecuentes
- Sacarlo en septiembre, cuando aún no se saben los nombres: nadie pilla y queda en correr en silencio.
- Lanzar a toda la clase a la vez: el duelo de nombres no se oye y acaban discutiendo quién habló primero.
- Nombrar perseguidores a los que menos conocen al grupo: no pillan a nadie porque no recuerdan un solo nombre.