Pisamos las letras
Descripción
En el suelo hay una rejilla de doce casillas con una letra grande en cada una, la misma para todos los grupos. El maestro dice cómo se pisa (andando, a pies juntos o a la pata coja) y una palabra corta. Uno de cada grupo entra y pisa sus letras en el orden en que suenan; los demás le ayudan de viva voz desde fuera, y después entra el siguiente.
Objetivo
Encontrar un camino por una cuadrícula y recorrerlo en el orden correcto, decidiendo por dónde se pasa antes de moverse.
Cómo se juega6
Colocación
Una rejilla por grupo de cuatro, de tres filas de cuatro casillas del tamaño de un paso corto, con las mismas letras en el mismo sitio en todas: M A P S en la fila de la entrada, E L O T en la del medio e I N U D en la del fondo. Si sobran uno o dos alumnos, se suman a otros grupos, que quedan de cinco.
El maestro dice primero cómo se pisa y después la palabra, empezando por las fáciles: «papá», «mamá», «pipa», «sapo», «pato», «luna», «nido». Mientras recorren, la repite en voz alta.
El primero de cada grupo entra por el cono y pisa las letras en el orden en que suenan, dentro de la casilla y sin pisar las rayas. Para ir de una letra a otra puede pasar por cualquier casilla; si una letra se repite, la vuelve a pisar. Sale por el lado del fondo y vuelve andando por fuera al final de su fila.
Si alguien se salta una letra, no queda fuera ni empieza de nuevo: el grupo se lo dice desde fuera y la corrige desde donde está.
En cuanto sale uno, entra el siguiente con la misma palabra. Cuando han pasado todos, el maestro dice otra palabra y otra forma de pisar.
Final
Después de cuatro o cinco palabras, cada grupo inventa una con las letras de la rejilla para el grupo de al lado, y se acaba con la palabra más larga que hayan hecho, pisada a la vez por uno de cada grupo, cada uno en su rejilla.
Variantes3
El maestro dice las letras de una en una («la pe», «la a») y espera a que el que está dentro llegue antes de decir la siguiente, con palabras de tres o cuatro letras.
La palabra se enseña escrita en una tarjeta solo al que va a entrar, y el resto del grupo la adivina mirando por dónde pisa.
Cada alumno tiene una rejilla pequeña de cuatro casillas con M, A, P, I, y todos pisan a la vez la palabra que dice el maestro: «papá», «mamá», «pipa», «mapa».
Qué se trabaja
Seguridad3
Se pisa dentro de la casilla y no sobre la raya: con la consigna de pies juntos o de pata coja, es la tiza de la raya la que resbala.
Se entra por el cono y se sale por el lado de arriba; el siguiente no entra hasta que el anterior ha salido de la rejilla entera.
Los que corrigen lo hacen de viva voz desde un paso fuera del borde, sin meter el pie en la rejilla para señalar la casilla.
Consejos para el profesor2
Repite la palabra en voz alta mientras recorren: a esta edad se olvida la tercera letra en cuanto pisan la segunda.
Empieza por palabras con sílabas repetidas —mamá, papá—: volver a pisar la misma casilla les da confianza.
Adaptaciones NEE3
Visual
La rejilla se marca con cinta de carrocero o con tiza gruesa, que se notan con el pie, nunca con cuerdas, que ruedan bajo la zapatilla justo donde hay que pisar;
Auditiva
La palabra se enseña escrita en una tarjeta grande a la vez que se dice, y el turno se pasa con un gesto convenido.
Movilidad reducida
Se pintan las casillas grandes, de un metro, y en suelo liso, de modo que la rejilla se recorre igual con silla, andador o muletas, marcando cada letra dentro de su casilla; La consigna de paso —a pies juntos, a la pata coja— se sustituye por pasar de una casilla a otra sin tocar la raya, que es exactamente la misma tarea de decidir el camino. Recorre el borde antes con la mano en el hombro de un compañero, se usa la rejilla pequeña de cuatro casillas con las letras siempre en el mismo sitio y un compañero le dice desde el borde en qué casilla está.
Errores frecuentes
- Cantar palabras con letras que no están en la rejilla: entran, buscan y se quedan parados dentro.
- Elegir palabras de cinco letras: se les olvida la secuencia a mitad del recorrido y salen por donde sea.
- Mandar la pata coja en una rejilla amplia: no llegan de casilla a casilla y acaban pisando las rayas.