Descripción
Duelo de tracción por parejas. Uno a cada lado de una raya, cogidos de una mano, tiran a la vez para que el otro cruce la línea. Gana quien consigue traérselo a su campo, y el juego entero está en cómo se agarra y en cómo se tira: progresivo, con las piernas y sin tirones.
Objetivo
Medir la propia fuerza contra la de otro sin hacerle daño, y aguantar la tracción con los pies y las piernas en vez de con el brazo.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Con la otra mano: Se juega con la mano no dominante y con el pie contrario adelantado. Al no poder tirar con el brazo bueno hay que buscar el apoyo de las piernas, que es justo lo que se quiere enseñar. Siguen valiendo todas las reglas de la ficha: agarre de muñeca, sin tirones y sin soltar de golpe. Otra organización — Pulso con juez: Se juega en tríos. Dos hacen el pulso y el tercero es el juez: da la señal, comprueba que el agarre es de muñeca y dice «ya» a los veinte segundos. Se rota en cada pulso, así que todos pasan por los tres papeles y nadie mira desde fuera más de un turno. Más fácil — El pulso sentados: Los dos sentados en el suelo, frente a frente, con las plantas de los pies apoyadas contra las del compañero y cogidos de las dos manos, cada uno con los talones en su raya. Se tira desde el suelo, así que no hay ninguna caída posible y queda solo la fuerza medida.
Consejos para el Profesor
El pulso engancha muchísimo a esta edad y por eso hay que montarlo antes de que empiecen: parejas hechas por ti y por tamaño, raya pintada y espacio libre detrás. La regla que más cuesta es no soltar de golpe, y se enseña haciéndolo tú despacio con un alumno. Cinco o seis pulsos por pareja son suficientes: a partir de ahí aparece el cansancio y con él los tirones. Y no montes la final de la clase con todos mirando a dos: convierte un juego de medirse en una exhibición.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: se juega la versión sentados, que es la misma tarea sin desplazamiento y que puede hacer la clase entera; si usa silla de ruedas, con los frenos puestos y el compañero sentado enfrente a su altura, y el pulso se resuelve por quién consigue estirarle el codo al otro, no por cruzar la raya: nadie tira nunca de la silla ni la mueve. Visual: se le da la mano y se recorre la raya con el pie antes de empezar, la señal se le avisa con un «preparados, ya» dicho a su lado, y la raya se marca con tiza o cinta de carrocero, nunca con una cuerda. Auditiva: la señal de empezar y la de parar se dan con el brazo levantado del docente colocado donde le vea, y el juez del trío repite el gesto; se pactan dos gestos distintos, uno para empezar y otro para aflojar. Cognitiva: se empieza por la versión sentados y con una sola consigna —tirar despacio hasta que el docente diga «ya»—, demostrada primero por dos alumnos, y se pasa de pie cuando el agarre de muñeca salga solo.