Descripción
Cada hilera es una barca: sentados uno detrás de otro, se pasan la pelota hacia atrás girando el tronco y, cuando llega al último, este se levanta, rodea la hilera por fuera y se sienta el primero. Así la barca entera avanza hacia el cono.
Objetivo
Entregar y recibir girando el tronco, y comprobar que la hilera solo avanza si la pelota pasa por todas las manos.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Ida y vuelta: La pelota baja hasta el último girando por un lado y vuelve hasta el primero girando por el otro, y solo entonces se levanta el último. Hay que estar atento dos veces y los dos lados se trabajan en el mismo viaje. Otra organización — En corro: La hilera se convierte en corro sentado y la pelota da vueltas girando el tronco; cada vez que completa una vuelta, todos se levantan y se sientan un sitio a la derecha. Desaparece la carrera y se ven todas las caras. Más fácil — Barcas de cuatro y pelota grande: Hileras de cuatro y una pelota grande que se coge con las dos manos, sin carrera contra las demás. La pelota vuelve enseguida, nadie se desconecta y la entrega sale sin que se caiga.
Consejos para el Profesor
Lo que hunde este juego es la longitud de la hilera: con diez, la pelota tarda tanto en volver que los del medio se tumban y la carrera deja de entenderse. Con cinco o seis, cada uno toca la pelota cada quince segundos. La postura se coloca al principio y se recuerda una vez: sentados con las rodillas dobladas y la espalda estirada, no con las piernas estiradas y la espalda hecha una C, que es como sale en el dibujo antiguo del juego y es justo lo que no interesa a esta edad. Y avisa desde el principio de que se entrega, no se lanza: en cuanto empieza la carrera, la tentación es tirarla hacia atrás.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: ocupa su sitio en la hilera sentado como le convenga —en el suelo, en un banco bajo o en su silla, integrado en la fila— y recibe y entrega la pelota igual que los demás, con el giro que su tronco permita y por el lado que le funcione; cuando le toca ir al principio va por fuera de la hilera acompañado, y la hilera le espera exactamente como esperaría a cualquiera. Visual: se le avisa con su nombre antes de entregarle la pelota, y la pelota se le pone en las manos, que ya están abiertas y esperando; para ir al principio va por fuera con la mano en el hombro de un compañero. No se marca nada en el suelo alrededor de las hileras. Auditiva: el aviso de entrega es un toque en el brazo en lugar de la voz, y la señal de salida la da el docente con el brazo levantado, colocado delante de las hileras y a la vista de todos. Cognitiva: hilera de tres o cuatro, un solo lado de giro, sin carrera contra las otras hileras y contando en voz alta cada entrega para saber cuándo llega el turno.