Rueda lateral
Descripción
Primera progresión de la rueda lateral, sin llegar a dar la vuelta. Se apoyan las dos manos en un banco bajo, se descarga el peso del cuerpo en los brazos y se pasan las piernas por encima hacia el otro lado, cayendo de pie sobre la colchoneta. Los pies no suben por encima de la cadera.
Objetivo
Sostener el peso del cuerpo con los brazos el tiempo justo para que las piernas pasen al otro lado, y caer de pie y frenado.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Por los dos lados: se pasa una vez hacia la derecha y, a la vuelta, hacia la izquierda. Cuesta el doble porque el lado que no es el suyo no lo tiene aprendido, y sigue sin haber inversión: los pies tampoco suben aquí por encima de la cadera. Otra organización — Banco y suelo a la vez: la mitad de cada grupo trabaja en el banco y la otra mitad en el suelo, sobre una línea de tiza, y se rota cada dos minutos. Dobla los turnos con la mitad del material y deja al docente fijo junto al banco, que es donde hace falta. Más fácil — Manos en el banco y pies en el suelo: no se pasa nada al otro lado. Manos apoyadas en el banco y saltitos con los dos pies de un lado a otro junto al banco, sin despegar los pies del suelo, solo para notar el peso en los brazos. Es por donde hay que empezar con quien no ha apoyado las manos nunca.
Consejos para el Profesor
Con grupos de cinco por estación, cada pasada más el colocarse son unos quince segundos: la ronda va en algo más de un minuto y en doce minutos cada alumno pasa nueve o diez veces, que es de sobra. Con diez por banco pasa cuatro y se aburre. Lo que hay que mirar todo el rato son las manos: si las apoya una detrás de otra o con los codos doblados se le va a doblar el brazo, y ahí es donde se cae de cara. Y no piques con lo de «a ver quién sube más los pies»: la rueda lateral entera, con la vertical y el giro, no es de primer ciclo y es exactamente lo que hace aparecer las caídas de espaldas.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: el contenido es descargar el peso del cuerpo en los brazos y pasar el cuerpo de un lado al otro, y eso se conserva bajando la altura, no cambiando de tarea: manos en el banco —o en dos apoyos estables a la altura que le sirva— y paso de las piernas, del tronco o de un solo pie hacia el otro lado, con el docente al lado y siempre sobre la colchoneta. Si trabaja desde la silla, el banco se coloca delante para apoyar las manos y descargar el peso, y no se le pide un desplazamiento que no pueda frenar. Ninguna de estas versiones quita la colchoneta ni el turno de uno en uno. Visual: reconoce el banco y la colchoneta tocándolos antes de empezar y cuenta los pasos desde su sitio hasta el apoyo; se marca con cinta de carrocero rugosa el borde exterior de la colchoneta, solo el borde y nunca nada dentro de la zona de caída, y nunca una cuerda, que rueda bajo el pie; dos huellas de goma pegadas en el banco le dicen dónde van las manos, y el docente avisa en voz alta antes de tocarle la cadera para ayudarle. Auditiva: la señal de salir es el brazo del docente, y la demostración se hace despacio y desde dos ángulos, uno de frente y otro de lado; se acuerdan dos gestos, uno para esperar y otro para salir. Cognitiva: se queda en la versión de manos en el banco y pies en el suelo el tiempo que necesite, con las dos huellas marcando el apoyo y con una sola consigna cada vez —primero las manos, después los pies—, y se pasa al paso completo cuando esa salga sola.