Ruedo que te ruedo
Descripción
Cada niño lleva su pelota rodando por el suelo con la parte del cuerpo que nombra el docente —mano, antebrazo, codo, pie, frente— y, cuando se dice «¡quieta!», la para y se coloca donde le digan respecto a ella: delante, detrás o al lado de la pulsera.
Objetivo
Llevar una pelota por el suelo sin las manos y saber colocarse respecto a ella cuando se para.
Cómo se juega6
Colocación
Cada niño de pie con su pelota en el suelo, repartidos dentro del espacio delimitado con conos y con un par de metros libres alrededor de cada uno.
Arranque
El docente nombra una parte del cuerpo —«rodamos con la mano»— y todos empiezan a llevar su pelota por el suelo con esa parte, andando despacio por donde quieran.
Qué se puede hacer
Se rueda con la parte nombrada y solo con ella: mano, antebrazo, codo, pie, frente, espalda. La pelota va siempre por el suelo, no se levanta y no se chuta fuerte. Si se escapa, se va a por ella andando.
Qué pasa a la señal
Cuando el docente dice «¡quieta!», la pelota se para con la mano y el niño se coloca donde se le pida —delante de la pelota, detrás, al lado de la pulsera— y se queda ahí hasta que se nombre la parte del cuerpo siguiente.
Cómo termina
Tras cinco o seis cambios, el docente pide que cada uno lleve su pelota rodando hasta el cono del borde y la deje allí. Nadie se queda sin pelota en ningún momento del juego.
Reinicio
Se añade un destino: la pelota tiene que acabar rodando hasta el cono del color que se nombre. Entonces ya no basta con moverla, hay que conducirla.
Variantes3
se nombran dos partes seguidas y hay que ir alternándolas sin parar la pelota, «mano, pie, mano, pie». Obliga a cambiar de apoyo mientras el móvil sigue en marcha, que es lo que de verdad cuesta.
una sola pelota por pareja. Se la pasan rodando por el suelo con la parte nombrada y, al oír «¡quieta!», los dos se colocan respecto a ella, uno delante y otro detrás. La mitad de pelotas en el espacio y el doble de mirar al compañero.
se rueda siempre con las dos manos, andando o a cuatro apoyos, y las consignas de sitio se reducen a delante y detrás. Con eso ya se juega entero y luego se van añadiendo partes.
Qué se trabaja
Seguridad3
Rodar con la frente o con la espalda se hace a cuatro patas y muy despacio, con las manos apoyadas y sin descargar el peso de la cabeza sobre la pelota.
La pelota va por el suelo y no se chuta fuerte: en la zona hay gente andando agachada y con la cara a la altura de la pelota.
A la señal de «¡quieta!» la pelota se para con la mano antes de colocarse; pararla con el pie mientras se anda es como se pisa y se resbala.
Consejos para el profesor2
Da el «¡quieta!» con el grupo repartido, no amontonado: si están juntos, el delante y el detrás se mezclan.
Pide que digan en alto dónde se han colocado: «detrás» y «al lado» se confunden, y dicho en voz alta se corrige solo.
Adaptaciones NEE4
Visual
Pelota de color que contraste con el suelo o con cascabel dentro, y un compañero fijo que le nombra en voz alta la parte del cuerpo y el sitio;
Auditiva
Las partes del cuerpo se acuerdan antes de empezar señalándolas en el propio cuerpo, el docente las señala en él mismo mientras las dice, y la señal de «¡quieta!» es un brazo levantado que todos ven.
Movilidad reducida
Rueda la pelota con la parte que controla —mano, antebrazo o la propia rueda de la silla— sobre un tramo llano y corto reservado para él, y las consignas de sitio se le dan en su plano, delante de la pelota y detrás de la pelota, que es exactamente el contenido del juego.
Cognitiva o de atención
Se juega con dos partes del cuerpo, mano y pie, y dos sitios, delante y detrás, hasta que salgan solos;
Errores frecuentes
- Nombrar la frente o la espalda demasiado pronto: sin dominar mano y pie, el juego se convierte en perseguir pelotas.
- Dejar que la chuten: la pelota cruza el espacio, todos se cruzan a recogerla y desaparece la conducción.
- Dar la consigna de colocarse sin haber parado la pelota: se sitúan al lado de algo que sigue rodando.