Descripción
Es el pilla-pilla de siempre, pero con bancos como casa. Cuatro alumnos persiguen al resto. Para librarse hay que subirse a un banco. En cada banco solo cabe uno, y quien está subido cuenta en voz alta hasta diez y se baja; para volver a librarse tiene que ir a otro banco. Quien es tocado pasa a perseguir y el que le ha tocado pasa a huir.
Objetivo
Saltos, velocidad de reacción, desplazamientos, toma de decisiones, percepción espacial.
Cómo se juega5
El profesor elige a cuatro perseguidores. El resto se reparte por el espacio.
A la señal, los perseguidores intentan tocar a los demás.
Quien está subido a un banco no puede ser pillado. En cada banco solo cabe uno: si está ocupado, hay que buscar otro.
Quien se sube cuenta en voz alta hasta diez. Al llegar a diez, se baja y sigue huyendo, y no puede volver al mismo banco: tiene que ir a otro.
Quien es tocado pasa a perseguidor y el que le ha tocado pasa a huir. Así siempre hay cuatro.
Variantes2
En cada banco caben dos, así que es más fácil encontrar refugio.
El profesor quita algunos bancos, así hay menos sitios donde salvarse.
Qué se trabaja
Seguridad3
Usa sitios bajos y estables, apoyados en el suelo, separados entre sí y lejos de la pared. Pide que se suba andando, nunca de un salto en plena carrera.
Pide que se baje andando y por el lado libre al llegar a diez; nadie salta desde arriba para escapar.
Pide al perseguidor que no espere pegado a un banco ocupado: el que baja con prisa baja mal.
Consejos para el profesor2
Tres segundos en el banco y fuera, contados en voz alta: el juego se mantiene en movimiento.
Comprueba la estabilidad y deja espacio libre alrededor de cada banco: se salta a subir y a bajar.
Adaptaciones NEE4
Visual
Los bancos se señalan con cinta de carrocero rugosa en el borde superior y un compañero le canta la referencia («¡banco a tu izquierda, tres pasos!»); Los perseguidores llevan peto y cascabel o van diciendo «voy».
Auditiva
Los perseguidores se distinguen por el peto, no por el grito, y el arranque, la parada y el final de los cinco segundos se dan con el brazo desde un punto fijo y visible.
Movilidad reducida
Junto a los bancos hay refugios marcados con cinta en el suelo, amplios para entrar con la silla, para quien en ese momento no pueda subir, con la misma regla de uno por refugio y el mismo tiempo. Persigue igual que el resto, con la zona reducida, y el toque va en el hombro, nunca en la silla.
Cognitiva o de atención
Se ensaya una vez, sin perseguidores, subir andando y bajar andando de cada banco;
Errores frecuentes
- Poner pocos bancos para todo el grupo: llegan tres al mismo y se empujan encima.
- Dejar que se queden en el banco indefinidamente: los refugios se ocupan y el juego se para.
- No comprobar los bancos: uno que baila con un alumno subido y saltando es una caída segura.