Descripción
Subida colectiva de balonmano. Grupos de cinco cruzan el campo en línea, separados y a la carrera, pasándose el balón sin que caiga y sin poder dar más de tres pasos con él en las manos. El reto es llegar al otro fondo habiendo tocado el balón todos y sin que el balón vuelva dos veces seguidas al mismo compañero.
Objetivo
Avanzar en equipo manteniendo la anchura: pasar al que está libre en vez de correr con el balón, que es lo que hace un ataque de balonmano.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Con dos balones: El grupo cruza con dos balones a la vez, que no pueden estar nunca en manos de compañeros contiguos. Obliga a levantar la cabeza antes de recibir y a repartir los pases. Otra organización — Dos tríos por carril: El campo se parte a lo largo en dos carriles con conos y cada grupo de cinco se reorganiza en tríos que cruzan en paralelo por su carril. Cada alumno toca el balón el doble de veces y no hay que esperar a que el campo se despeje. Más fácil — Andando y con parada: Se cruza andando y se puede parar con el balón el tiempo que haga falta antes de pasar, sin límite de pasos. Cuando la travesía sale sin caídas, se recupera la carrera y la regla de los tres pasos.
Consejos para el Profesor
Con 25 alumnos salen cinco grupos de cinco. Sale una oleada cada quince segundos y, al llegar al fondo, el grupo vuelve trotando por el lateral: cada grupo cruza aproximadamente cada minuto y cuarto, unas nueve travesías en doce minutos, y nadie espera parado en una cola. La regla de los tres pasos es la que convierte el ejercicio en balonmano: sin ella, el más rápido se lleva el balón corriendo hasta el fondo y los otros cuatro solo acompañan. Cuenta tú los pases en voz alta las dos primeras travesías; en cuanto lo cogen, lo cuentan ellos y tú te dedicas a mirar la anchura de la línea.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: ocupa el carril central de la línea, por donde el balón pasa siempre, y el grupo entero ajusta la velocidad de la travesía a la suya; se le permite recibir parado y sin límite de pasos. Es un puesto del juego con más balón que ningún otro, no una excepción. Visual: balón de espuma con sonido o con cascabel, pase siempre precedido del nombre en voz alta y compañeros fijos a derecha e izquierda que avisan «voy» antes de pasar; los carriles se marcan con conos altos, nunca con cuerdas en el suelo. Auditiva: la señal de salida es visual —el brazo del docente— y el aviso previo al pase es levantar el balón por encima de la cabeza; el grupo acuerda un gesto para «no la veo». Cognitiva: se cruza andando con una sola regla, «pasa y sigue andando», y se añaden los tres pasos y la prohibición de devolver el balón cuando la travesía ya sale seguida.