Descripción
Se juega cuatro contra cuatro con porterías pequeñas y sin portero. Para que un gol valga, la bola tiene que haber pasado por los cuatro jugadores del equipo en esa jugada, en el orden que quieran. Si el rival la recupera, la jugada empieza de nuevo y hay que volver a pasar por todos.
Objetivo
Hacer participar a todo el equipo en el ataque, buscando al compañero que aún no ha tocado la bola y ofreciéndose para recibir.
Cómo se juega5
El gol vale si los cuatro jugadores del equipo han tocado la bola en la jugada: un punto.
El equipo dice en voz alta quién falta por tocar.
Si el rival toca o recupera la bola, la jugada empieza de cero.
Se juega sin portero y el gol vale raso y desde fuera de la zona de gol.
Se defiende sin contacto, cortando pases o recogiendo la bola suelta.
Variantes2
Más fácil: basta con que toquen la bola tres de los cuatro.
Reto más difícil: nadie puede marcar un segundo gol hasta que todos los de su equipo hayan marcado uno.
Qué se trabaja
Seguridad3
Coloca conos para marcar una zona de gol delante de cada portería y que nadie entre en ella: se juega sin portero.
No permitas contacto ni bloqueos: como hay que buscar a todos, se juntan varios jugadores cerca de la pelota.
Separa los campos si hay varios partidos y deja espacio entre porterías, para que un tiro no entre en otro campo.
Consejos para el profesor2
Fíjate en quién no pide la bola y dale un papel claro, como sacar siempre él.
Al acabar, pregunta a cada equipo quién les ha costado más que tocara y por qué.
Adaptaciones NEE4
Visual
Juega con pelota contrastada y sus compañeros le avisan por su nombre al pasarle; su toque cuenta igual que los demás.
Auditiva
El que falta por tocar levanta la mano libre, y así lo ve también quien no oye bien.
Movilidad reducida
Juega en una zona sin rivales a menos de un stick, donde le llegan los pases; su toque es obligatorio para el gol.
Cognitiva o de atención
Juega la variante de tres de cuatro y un compañero le dice cuándo le toca pedir la bola.
Errores frecuentes
- Pasar siempre al mismo compañero y olvidar al que aún no ha tocado.
- El que falta por tocar se esconde detrás de un rival en lugar de ofrecerse.