Tres apoyos entre dos
Descripción
Reto cooperativo por parejas: hay que recorrer una distancia corta desplazándose entre los dos con solo tres puntos de apoyo en el suelo. Cada pareja inventa su propia solución, ensaya al menos dos y explica al grupo por qué se queda con una.
Objetivo
Resolver entre dos un problema de equilibrio y de fuerza con una regla clara, probando varias soluciones antes de quedarse con una.
Cómo se juega6
Colocación
Parejas de talla y peso parecidos, cada una en su calle de cinco metros marcada con dos conos y con una colchoneta al lado para ensayar. Las calles en paralelo y separadas metro y medio entre sí.
Arranque
El docente enuncia la regla y nada más: entre los dos solo pueden tocar el suelo tres apoyos a la vez. Se dan tres minutos de ensayo libre sobre la colchoneta, sin cronómetro y sin recorrer todavía la calle.
Qué se puede hacer
Vale cualquier solución que respete los tres apoyos —uno a la pata coja apoyado en el hombro del otro, ir de lado agarrados por la cintura con una pierna en el aire, una carretilla con una sola pierna sujeta— y hay que probar al menos dos distintas antes de elegir. No vale atar ni sujetar nada con cuerdas, combas ni ropa.
Qué pasa cuando aparece un cuarto apoyo
La pareja se para donde esté, se recoloca en el sitio y sigue. No se vuelve al principio ni se pierde nada: el reto es recorrer, no ganar.
Cómo termina
Cada pareja recorre su calle de ida y vuelta con la solución elegida. Después, en dos tandas de seis parejas a la vez, se enseñan las soluciones y el grupo dice cuáles han sido las más estables y por qué.
Reinicio
Se cambia el reparto de los apoyos, no la distancia: ahora los tres apoyos tienen que ser dos de uno y uno del otro, y se vuelve a ensayar sobre la colchoneta antes de recorrer.
Variantes3
Dos apoyos
Solo dos puntos de apoyo entre los dos, y la calle se acorta a tres metros. Uno tiene que cargar parte del peso del otro, así que esta variante se ensaya y se recorre entera sobre colchoneta, se carga sobre hombros y manos y nunca sobre la zona lumbar, y en cuanto uno pierde el equilibrio los dos se sueltan.
Tríos con cuatro apoyos
Grupos de tres con cuatro apoyos en total. Aparece el reparto de papeles —quién sostiene, quién se sostiene y quién dirige la marcha— y el trío tiene que acordarlo hablando antes de moverse, no sobre la marcha.
Cuatro apoyos y sin recorrido
Cuatro apoyos entre los dos y basta con aguantar quietos cinco segundos, sin desplazarse. Se resuelve casi a la primera y deja ver el problema del equilibrio compartido sin la prisa de avanzar.
Consejos para el profesor4
Con 25 alumnos salen doce parejas y un trío, y todas trabajan a la vez: no hay turnos ni espera, y eso es lo que hace que el reto funcione.
La única cuenta que hay que hacer es la de la muestra final: doce parejas de una en una son diez minutos, así que se enseñan en dos tandas de seis a la vez y se resuelve en tres.
Los tres minutos de ensayo libre del paso 2 parecen tiempo perdido y son el juego entero: si los recortas, las doce parejas acaban haciendo la carretilla.
Empareja por talla antes de explicar nada; hacerlo después obliga a deshacer parejas ya formadas y se lleva mal.
Adaptaciones NEE4
Movilidad reducida
El reto está enunciado en apoyos, no en pies, así que cuenta cualquier contacto con el suelo, ruedas de la silla incluidas, y la pareja resuelve con esa cuenta; el alumno hace de base estable y su compañero busca la manera de aportar un solo apoyo, que es exactamente el mismo problema que resuelve el resto de la clase.
Visual
Se recorre la calle andando antes de empezar, los dos extremos se marcan con dos bandas de cinta de carrocero pegadas al suelo que se notan con el pie —nunca con una cuerda, que rueda bajo la zapatilla—, y la pareja acuerda una palabra para avisar de cada cambio de apoyo.
Auditiva
La consigna de cuántos apoyos toca en cada ronda se escribe en un folio grande dentro de la calle y la señal de arranque es el brazo del docente, no la voz.
Cognitiva
Se le entrega resuelta una solución de partida, la más simple —uno a la pata coja apoyado en el hombro del otro—, y a partir de ahí se le pide que cambie una sola cosa; el número de apoyos y la distancia se mantienen iguales a los del resto.