Un objetivo y una raya
Descripción
Se juega un partido corto de tres contra tres o cuatro contra cuatro, pero el marcador que importa es otro. Cada equipo elige antes una sola cosa que controla por completo, como el rebote defensivo o los balones sueltos, y se pone una cifra. Un compañero la cuenta con rayas en un papel y al final se ve si el plan se ha cumplido, se haya ganado o no.
Objetivo
Planificar en equipo un objetivo medible para el partido, acordar cómo conseguirlo y comprobar con datos si se ha cumplido.
Cómo se juega6
El profesor da la lista de objetivos posibles
«coger el rebote defensivo», «no perder balones sin que nos los roben», «llegar antes a los balones sueltos» o «no hacer faltas por llegar tarde».
Cada equipo elige uno solo y le pone un número, por ejemplo «seis rebotes defensivos», y en un minuto acuerda cómo lo va a conseguir: quién cierra, quién va al balón, quién vuelve.
Se juega un partido de cuatro o cinco minutos. El observador hace una raya cada vez que su equipo consigue lo que se ha propuesto.
Al terminar, cada observador dice su número en voz alta. El equipo que cumple su objetivo suma un punto aunque haya perdido el partido.
En el segundo partido, el equipo que lo ha cumplido sube el número o cambia de objetivo, y el que no lo ha cumplido decide qué cambiar del plan.
En cada partido rota el observador, para que todos jueguen y todos cuenten.
Variantes3
Más difícil: cada equipo elige también qué le quiere quitar al rival, y el observador cuenta las dos cosas.
Primero se juega un partido solo para contar, sin objetivo, y el número de partida sirve para fijar la cifra.
Más fácil: el profesor fija el mismo objetivo para todos y cada equipo solo decide el número.
Qué se trabaja
En concreto
- Planificar en equipo un objetivo medible para el partido, acordar cómo conseguirlo y comprobar con datos si se ha cumplido.
Seguridad3
Coloca al observador en la banda, fuera de la pista, y que no entre en la zona de juego a contar de cerca.
Si el objetivo es llegar a los balones sueltos, el balón del suelo se disputa de pie y con las manos, sin tirarse al suelo ni lanzarse sobre las piernas del rival.
Pide que, en el rebote, el cierre sea con la espalda y sin empujar con las manos.
Consejos para el profesor2
Celebra el objetivo cumplido aunque el equipo haya perdido, el mismo día: si no, aprenden que solo cuenta ganar.
Pregunta al acabar: «¿Qué se decidió antes del partido y qué ha pasado de verdad?».
Adaptaciones NEE4
Visual
Hace de observador con un compañero que le narra la jugada, o juega con un objetivo sonoro como avisar cada rebote.
Auditiva
La lista de objetivos está escrita y el equipo la decide señalándola, y el observador enseña sus rayas al final.
Movilidad reducida
Es el observador y estratega del equipo: propone el objetivo, lo cuenta y lo explica al acabar.
Cognitiva o de atención
Cuenta un solo gesto, fácil de ver, como «cuántas veces cogemos el rebote».
Errores frecuentes
- Elegir un objetivo que no depende del equipo, como «ganar» o «meter más triples».
- Poner cinco objetivos a la vez: el equipo no atiende a ninguno.
- Que el observador deje de contar cuando el partido se pone emocionante.