A toda máquina
Descripción
Calentamiento por grupos: entre todos se monta una máquina. Cada uno entra con un movimiento de cuerpo entero que repite sin parar y con su sonido, y cuando están todas las piezas el docente maneja la velocidad con la pandereta, de la marcha lenta a toda máquina y otra vez abajo hasta apagarla.
Objetivo
Entrar en calor moviendo todas las articulaciones con un gesto propio y sostenerlo cambiando de velocidad sin perder el ritmo del grupo.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — La máquina se mueve: sin dejar de funcionar, la máquina entera se desplaza andando hasta la otra punta del espacio. Cada pieza sigue con su movimiento mientras anda y el grupo tiene que llegar entero, sin que ninguna pieza se pare y sin tocarse entre ellas. Otra organización — Una máquina de clase: en vez de grupos, se monta una sola máquina en corro y se entra de uno en uno. Con unos ocho segundos por alumno, veinticinco alumnos son más de tres minutos de montaje, así que esta versión ocupa el calentamiento entero y solo da para dos cambios de velocidad. Más fácil — Máquina de dos piezas: por parejas, un movimiento cada uno, elegido entre tres que enseña el docente. Se quita la parte de inventar y se juega solo con las dos velocidades, la lenta y la rápida.
Consejos para el Profesor
Lo que hace que este calentamiento funcione es la velocidad, no la ocurrencia: en cuanto la pandereta acelera, el grupo se engancha aunque los movimientos sean sencillos. Enseña tú tres piezas hechas antes de pedir ninguna, porque si empiezas preguntando qué se les ocurre, se paran a pensar y se enfrían. Y aguanta poco la velocidad tres: veinte segundos dejan al grupo a punto; cuarenta lo dejan cansado antes de empezar la sesión.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: elige su pieza con los segmentos que domina —brazos, tronco, voz— y ocupa el centro de la máquina, que es el sitio que más se ve, no un lateral; si el grupo hace la variante que se desplaza, la máquina entera anda a su velocidad, que para eso es una sola máquina. Visual: se le da su sitio en la máquina antes de empezar y no se le cambia sin avisar; el movimiento del compañero de al lado se le describe en voz alta y, si quiere, se lo enseña dejándole poner la mano sobre su brazo mientras lo hace, y el cambio de velocidad se le canta además de tocarlo. Auditiva: la velocidad se marca también con la mano del docente, un dedo, dos o tres, colocado donde todos los grupos le vean, y cada pieza acompaña su movimiento de un gesto grande además del sonido. Cognitiva: máquina de dos piezas, con el movimiento elegido entre tres tarjetas dibujadas y solo dos velocidades, y el docente hace de pieza a su lado las primeras rondas.