Aquí manda el rey
Descripción
El docente hace de rey y manda: «aquí manda el rey que me traigáis un aro» o «que os pongáis los cuatro dentro de un aro». Cada equipo lo resuelve y vuelve a su base. Se pide siempre material de Educación Física, nunca ropa ni calzado, y hay un montón por equipo para que no se junten cuatro carreras en el mismo punto.
Objetivo
Escuchar una orden entera antes de salir y resolverla entre cuatro sin atropellarse.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — El rey manda dos cosas: La orden lleva dos objetos («un cono y dos petos») y hay que repartírselos antes de salir. Se recuerda más y, sobre todo, hay que ponerse de acuerdo en cuatro segundos. Otra organización — Sin equipos: Cada uno con su aro como base y su propio montón repartido por el espacio, con tantos objetos como niños. Se acaba la comparación entre equipos y todo el mundo corre en todas las órdenes. Más fácil — El rey enseña lo que pide: Además de decirlo, el rey levanta un objeto igual al que está pidiendo y lo mantiene en alto hasta que vuelven. Ya no se falla por no haber entendido la palabra.
Consejos para el Profesor
El juego se estropea siempre por el mismo sitio: un montón único en el centro al que llegan cuatro equipos a la vez. Con un montón por equipo y calles paralelas desaparece el noventa por ciento de los empujones. Alterna órdenes de traer con órdenes de hacer: las de hacer mueven al equipo entero y sirven para que el que no ha corrido en la anterior corra en esta. Y di la orden entera antes de la señal; si das la señal a mitad de la frase, salen sin saber a qué van.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: juega en su equipo con todas las órdenes; el material de todos los montones se pone suelto en el suelo y nada apilado en alto, la calle de su equipo se deja libre de obstáculos y, si usa silla, lleva lo que trae en el regazo o en una bolsa. Las órdenes se enuncian por lo que hay que conseguir —«llegad al cono»— y no por cómo hacerlo, de forma que valen para todos. Visual: el montón de su equipo está siempre en el mismo sitio y su calle se mantiene despejada; va con la pareja de su equipo, del brazo, y los objetos se piden por forma y tamaño —un aro, una pelota, un cono—, que se reconocen con la mano. Auditiva: cada orden se dice y a la vez se enseña un objeto igual al pedido, y la señal de salida es el brazo del docente bajando, no la voz. Cognitiva: un solo objeto por orden, siempre del mismo montón, un compañero fijo con quien va y la orden repetida dos veces antes de la señal.