Ilustración de una clase de Educación Física con niños de 3 años: recoger sobre la palma de la mano abierta las pompas de jabón que hace el maestro, sin romperlas.

Atrapa la pompa

3-5 años
7 minutos
Intensidad: Baja
6-20 participantes

Descripción

El maestro hace pompas de jabón y el grupo, repartido a su alrededor, intenta recogerlas sobre la palma de la mano abierta sin que revienten. No vale darles un manotazo: hay que llegar debajo y esperarlas. Es un juego de seguimiento visual y de control del gesto, y funciona igual de bien a los 3 que a los 5 años.

Objetivo

Seguir con la vista un objeto que cae despacio y ajustar la mano para recibirlo con suavidad.

Instrucciones

1. Colocación: el grupo repartido por la zona, de pie y separados un par de brazos entre sí. El maestro en medio con el pompero. 2. Arranque: el maestro enseña cómo se recoge una pompa —mano abierta debajo, quieta, esperándola— y hace las primeras pompas muy despacio y a poca altura. 3. Qué se puede hacer: se anda hasta debajo de la pompa y se pone la palma abierta. No vale dar manotazos, ni soplar a la pompa de otro, ni pisar el jabón caído. 4. Qué pasa cuando la pompa revienta: no pasa nada y se busca otra, que siempre hay más. Quien consigue posarla en la mano la enseña levantando el brazo, y el maestro se acerca a mirarla mientras sigue soplando. 5. Cómo termina: el maestro hace la última tanda muy alta, todos la miran caer sin moverse, y el juego acaba con el grupo mirando hacia arriba y quieto. 6. Reinicio: se pide recoger con la otra mano, o con las dos manos juntas haciendo un cuenco, y se vuelve a empezar.

Variantes

Más difícil — La mano que diga: hay que recogerla con la mano que nombra el maestro, y solo con esa. Obliga a decidir antes de moverse en vez de sacar las dos manos por delante. Otra organización — El corro de pompas: el grupo se pone en un corro grande y el maestro sopla desde el centro hacia arriba; las pompas van hacia ellos y nadie corre hacia dentro. Es la versión buena cuando el grupo se amontona. Más fácil — Solo tocarla: basta con tocar la pompa con un dedo, sin intentar posarla. Se consigue a la primera y engancha a los de 3 años, que con la palma tardan mucho en acertar.

Consejos para el Profesor

Sopla poco a poco y bajo: si sueltas veinte pompas altas de golpe se amontonan todos debajo y acabas separándolos. La regla que más cuesta es no dar manotazos, y se enseña mejor haciéndolo mal tú a propósito y diciendo «uy, la he roto» que prohibiéndolo. Ten a mano un trapo: el suelo donde caen las pompas queda resbaladizo antes de lo que parece.

Adaptaciones NEE

Movilidad reducida: el maestro sopla a la altura de sus manos y dentro de su alcance, tantas veces como haga falta, y si va en silla se recoge la pompa sobre la palma o sobre un folio apoyado en las rodillas; el contenido —seguirla con la vista y recibirla con suavidad— es exactamente el mismo. Visual: se sopla a un palmo de sus manos, se avisa en voz alta de dónde viene («por tu derecha, bajando») y la pompa se nota al reventar por el frescor y el olor a jabón, así que el juego le llega igual; el suelo a su alrededor se deja libre y, si hay que acotar la zona, se marca con una alfombrilla o cinta rugosa, nunca con una cuerda. Auditiva: la señal de empezar y de parar es visual —el maestro levanta el brazo con el pompero— y la demostración del gesto se hace despacio y de frente antes de arrancar. Cognitiva: pocas pompas y de una en una, siempre desde el mismo sitio, y el maestro pone su mano al lado de la del niño para que copie la postura.

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