Cambio de compañero en carrera
Descripción
Las parejas trotan libremente pasándose el balón en movimiento, sin botarlo y sin que toque el suelo; el pase sale cuando el receptor apoya el pie exterior, para que reciba en carrera. A la voz de cruce el balón se queda en la pareja: el que no lo lleva sale a buscar compañero nuevo y el que lo lleva espera con el brazo levantado.
Objetivo
Pasar y recibir en carrera ajustando la fuerza y el momento del pase al desplazamiento del compañero.
Cómo se juega5
Se trota sin parar. El balón se pasa en movimiento, sin botar y sin que toque el suelo entre pase y pase.
El pase sale cuando el receptor apoya el pie exterior y va dirigido un metro por delante de sus manos, no a donde está.
A la voz de cruce, el balón se queda en la pareja
El que no lo lleva sale a buscar compañero nuevo y el que lo lleva espera en el sitio con el brazo levantado. No vale reagruparse con el mismo dos veces seguidas.
Ningún balón se envía rodando ni se deja suelto en el suelo mientras el grupo trota: cada balón está siempre en las manos de alguien.
El balón que cae se recoge sin detenerse y el juego continúa desde ahí; nadie se para a lamentarse ni a discutir de quién fue el fallo.
Variantes3
El pase debe salir siempre por el lado interior, el más cercano al compañero, lo que obliga a ajustar la distancia entre los dos y a no correr en paralelo demasiado separados.
Cada pareja cuenta tres pases y a partir del tercero puede buscar cruce por su cuenta, sin esperar la voz del profesor. Se generan cruces continuos y hay que leer el tráfico.
El profesor alterna tramos de trote suave con tramos a ritmo vivo. En los tramos vivos el pase se hace más corto y más tenso; en los suaves, más largo.
Qué se trabaja
Seguridad3
Con 25 alumnos corriendo simultáneamente por los 800 m2, la separación mínima entre grupos es de dos metros y es una regla de juego: quien la invade cede el paso y abre hacia fuera. El profesor detiene el trote si se forman corrillos.
Ningún balón circula suelto por la pista. Con 25 alumnos trotando y mirando al compañero y no al suelo, un balón rodando es la caída más previsible de esta tarea, y por eso el balón se queda en la pareja durante los cruces en lugar de devolverse a la banda.
Las dos zonas de canasta se cierran con conos: un pase perdido no debe llevar a nadie a correr de espaldas hacia un poste.
Consejos para el profesor2
Manda el primer cruce muy pronto, en el primer minuto, aunque el ejercicio aún no fluya. Si esperas a que las parejas se asienten, luego les cuesta el doble deshacerlas.
Cuenta los balones en el suelo, no los pases buenos: si en un tramo hay más de cuatro balones parados, el ritmo de trote que has pedido va por delante del nivel de pase del grupo.
Adaptaciones NEE4
Visual
El alumno con visión reducida corre con una pareja fija que no cambia en los cruces y que le anuncia el pase con una palabra un segundo antes. Se usa un balón de color contrastado y se le reserva la calle exterior, pegada a la banda, donde tiene la línea pintada como referencia continua y sólo puede llegarle tráfico por un lado.
Auditiva
La señal de cruce es un brazo levantado con un peto de color, además de la voz. Los alumnos que ven el gesto lo repiten levantando el brazo, así que la orden se propaga visualmente por toda la pista en dos segundos.
Movilidad reducida
El alumno en silla o con marcha limitada juega en una franja de 20 x 8 m marcada con conos dentro de la pista, con una pareja que se ajusta a su velocidad. Los pases se hacen a la altura del pecho y a menos de cuatro metros; los cruces se hacen entrando y saliendo de esa franja los compañeros, no él. No se ata el balón ni ningún cordón a la silla.
Cognitiva o de atención
Se empieza andando en lugar de trotando y con la pareja fija, sin cruces, hasta que salen cinco pases seguidos. Después se introduce el cruce, y el profesor dice en voz alta el nombre del nuevo compañero durante las dos primeras rondas.
Errores frecuentes
- Pasar a donde está el compañero y no a donde va a estar: el receptor tiene que frenar para coger el balón y el ejercicio se convierte en una sucesión de paradas.
- Correr los dos en paralelo demasiado separados, con lo que el pase se alarga, se lanza con fuerza y termina en el suelo.
- Mirar sólo al compañero durante el cruce y no al resto de la pista, que es cuando se producen los encontronazos.