Caminito de ladrillos
Descripción
Un camino de obstáculos bajos que se salta uno detrás de otro sin tocarlos. Hay varios caminos montados en paralelo, así que se salta a la vez y en cuanto se acaba un camino se vuelve andando por fuera y se entra otra vez.
Objetivo
Ajustar el salto a un obstáculo que está en el suelo y encadenar varios seguidos sin pararse.
Cómo se juega6
Colocación
Cuatro caminos de seis obstáculos bajos, en paralelo y bien separados. Cinco o seis niños en cada camino, repartidos a lo largo y con un brazo de distancia entre uno y otro.
Arranque
El docente enseña el camino entero primero andando y pisando entre los obstáculos, y después saltando. Luego salen todos a la vez, cada uno desde el punto donde está.
Qué se puede hacer
Se salta como salga —a pies juntos, con un pie y luego el otro, o pasando por encima con un paso largo—. La única consigna es no tocar los obstáculos.
Qué pasa cuando se llega al final
No se para ni se espera a nadie. Se sale del camino, se vuelve andando por fuera hasta el principio y se entra otra vez. El camino no se acaba nunca.
Cómo termina
A los siete u ocho minutos el docente para y se recogen los obstáculos entre todos. Antes se pregunta quién ha encontrado una forma distinta de saltar y se prueba entre todos.
Reinicio
Se separan un poco más los obstáculos, o se cambia a los niños de camino para que no repitan siempre el mismo.
Variantes3
Sin tocar y de un pie
Se pide pasar cada obstáculo cayendo sobre un solo pie y aguantar un segundo antes del siguiente. Obliga a frenar y a reequilibrarse entre salto y salto. Los obstáculos siguen siendo bajos y blandos.
Un camino para cada dos
Se montan caminos cortos de tres obstáculos, uno por pareja: uno salta y el otro recoloca el obstáculo que se ha movido, y se cambian cada tres pasadas. Se multiplican los saltos y cada niño tiene su trozo de suelo.
A pies juntos y separados
Los obstáculos se separan a tres pasos y se pasa a pies juntos, sin encadenar. Da tiempo a colocarse antes de cada salto.
Consejos para el profesor3
Móntalo con los obstáculos más bajos que tengas: a los cuatro años el salto sale hacia arriba y no hacia delante, y un obstáculo alto solo consigue que lo rodeen.
La distancia justa son dos pasos de niño, no de adulto: mídela tú andando con pasos cortos.
Y no montes un solo camino por muy bien que quede, porque entonces veinte niños esperan y el juego se acaba en tres minutos.
Adaptaciones NEE4
Movilidad reducida
Recorre el mismo camino, en el mismo momento y con los mismos compañeros, con los obstáculos de su calle sustituidos por marcas planas de goma o tiras de tiza; el reto sigue siendo el mismo, pasar el camino sin tocarlas.
Visual
Se le recorre el camino andando de la mano antes de empezar, cada obstáculo va en un color muy contrastado con el suelo y lleva delante una marca plana de goma pegada que se nota con el pie —nunca una cuerda, que rueda—, y se le avisa en voz alta antes de cada uno.
Auditiva
La señal de salida es el brazo levantado del docente, colocado al principio de los caminos donde todos le vean, y las consignas se demuestran haciéndolas.
Cognitiva
Camino de tres obstáculos muy separados y un compañero delante que hace de modelo; se añade uno más cuando encadene con soltura.