Saltar la estrella
Descripción
Por parejas: uno se sienta en el suelo con las piernas abiertas en uve y las manos apoyadas por detrás de la cadera, y el otro hace un recorrido de saltos entrando y saliendo de la uve y pasando por encima de cada pierna. La estrella decide cuánto abre y ese es el ancho del salto; el que salta puede pedir que cierre. Se cambian los papeles cada cinco vueltas.
Objetivo
Ajustar la longitud del salto a un obstáculo que cambia de ancho, y caer siempre con los dos pies y las rodillas flexionadas.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — La estrella que se abre: la estrella abre un poco más las piernas en cada vuelta, siempre avisando y solo con el saltador parado y fuera. La pareja cuenta hasta qué apertura llega sin tocar y lo apunta para la próxima sesión. Otra organización — La constelación: grupos de seis, tres estrellas sentadas en línea separadas dos metros y los otros tres saltando; cada uno empieza en una estrella distinta y va pasando a la siguiente, así no hay colas. Se cambian los papeles cuando los tres han pasado por las tres. Más fácil — La uve pequeña: la estrella junta casi las piernas y el recorrido se reduce a entrar y salir saltando por encima de las dos piernas juntas, con los dos pies y sin prisa.
Consejos para el Profesor
Con 25 alumnos salen doce parejas y un trío, y en el trío hay dos estrellas seguidas y se rota igual. Todas trabajan a la vez, así que no hay espera: una vuelta son cuatro saltos, unos ocho segundos, y cinco vueltas más el cambio de papel son dos minutos por tanda; en doce minutos caben las tres tandas y la variante. Siéntate tú en el suelo delante de todos para enseñar la posición de la estrella, y comprueba pareja por pareja que las manos están detrás de la cadera antes de dar la señal: es lo único que hay que vigilar, pero hay que vigilarlo cada vez, porque en la segunda tanda las manos vuelven solas a los lados.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: alterna el papel de estrella —que aquí decide la dificultad y lleva la cuenta, no es un papel de espera— con el de saltador adaptado: si no hay salto, hace el mismo recorrido pasando por encima de cada pierna con un paso largo, o con un apoyo de la mano en el hombro del docente. La secuencia y el conteo de vueltas son los mismos que los del resto. Visual: la pareja se avisa en voz alta antes de cada salto («pierna derecha, ya») y la estrella mantiene fija la apertura durante toda la tanda; el saltador reconoce la uve con la mano antes de empezar y hace el recorrido a paso o con salto pequeño. Dentro y alrededor de la zona de caída no se pone nada: ni cuerdas, ni cintas, ni aros. Auditiva: la señal de salida es visual y la estrella avisa de la apertura levantando uno o dos dedos antes de cada vuelta, que es lo único que hay que comunicarse. Cognitiva: se empieza con la uve pequeña y una sola pierna que saltar, y se añade el recorrido entero cuando la secuencia sale sola; se dice en voz alta cada paso a la vez que se hace.