Cargando muñecos
Descripción
Por equipos, los alumnos trasladan a un compañero desde la zona de carga hasta una zona marcada a doce metros. El transporte se hace siempre entre dos porteadores como mínimo, con la técnica de la silla de manos, y el transportado colabora agarrándose a sus hombros. Al llegar se baja al compañero con la misma voz de mando y se cambian los papeles, de modo que todos portean y todos son transportados.
Objetivo
Levantar y trasladar un peso vivo entre varios sin cargar la espalda, coordinando las voces de mando y confiando en quien te lleva.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Camilla de cuatro: Cuatro porteadores trasladan a un compañero tumbado boca arriba, sujetándolo entre los cuatro por hombros, cadera y piernas, con la cabeza siempre apoyada en el antebrazo del que va delante. El jefe de carga canta las mismas tres voces para subir y para bajar. Se mantiene todo lo anterior: se anda, no se levanta por encima de la cintura de los porteadores y la distancia sigue siendo de doce metros. Otra organización — Relevo de porteadores: Cada equipo se coloca en hilera y los tríos salen uno detrás de otro dándose el relevo al volver, en vez de trabajar todos los equipos a la vez. Se ve mucho mejor la técnica desde fuera y permite al docente corregir trío a trío, a cambio de que cada alumno cargue menos veces. Más fácil — Ensayo con balón medicinal: Antes de tocar a un compañero, los tríos hacen el mismo recorrido trasladando entre dos un balón medicinal ligero, con las mismas voces de mando y la misma flexión de rodillas. Sirve para que la secuencia de levantar y bajar salga sola antes de que haya una persona encima.
Consejos para el Profesor
Con 25 alumnos y cuatro equipos trabajando a la vez, cada trío hace un viaje de doce metros en unos veinte segundos más el regreso andando: salen unos cuarenta segundos por turno, tres turnos por ronda y tres rondas, o sea unos nueve minutos de trabajo real más la explicación de la técnica, que es lo que de verdad hay que dedicar tiempo a enseñar. Dedica los tres primeros minutos íntegros a la silla de manos con un trío de voluntarios delante de todos, y no dejes salir a nadie hasta que las tres voces se canten solas. Y lo que más cambia el juego: quita el cronómetro de en medio. En cuanto hay tiempos, se corre con el compañero encima y ahí es donde se cae; se cuenta el total de la clase y se comenta la técnica, no quién ha llevado más muñecos.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: es transportado en la silla de manos como cualquier otro compañero —el trío se elige por talla y se acorta el recorrido a seis metros para todo su equipo, no solo para su viaje—, y es jefe de carga en los viajes en los que no le toca subir, que es el papel que decide cuándo se levanta y cuándo se baja. No se le sujeta ni se le ata nada a la silla ni a la silla de ruedas: se le lleva con las manos de los porteadores y él se agarra a sus hombros, porque en cuanto algo esté atado ya no se le puede bajar deprisa si un porteador falla. Visual: recorre la misma calle, recta y despejada, con los bordes marcados con conos altos y sin nada tendido por el suelo —ni cuerdas ni combas, que ruedan bajo el pie—, y el jefe de carga va cantando el paso en voz alta durante todo el trayecto; si va de porteador, ocupa el lado interior con el jefe de carga al otro lado. Auditiva: las tres voces de mando se acompañan siempre del mismo gesto visible del jefe de carga, que los tres se miran antes de levantar y antes de bajar; nunca se levanta sin ver el gesto. Cognitiva: empieza por el ensayo con el balón medicinal, con las tres voces siempre en el mismo orden y un compañero fijo que las repite, y no pasa al transporte de una persona hasta que la secuencia salga sin recordatorio.