Cincuenta pasos por la red
Descripción
Un único balón para toda la clase, repartida a los dos lados de la red, y una sola meta: cincuenta cruces seguidos sin que toque el suelo. El balón no se golpea, se atrapa arriba y se suelta desde ahí, y solo se anda, de modo que la cuenta depende de que nadie acelere. Cada cruce se canta, y cada diez la voz baja un poco más.
Objetivo
Cerrar la sesión con una tarea cooperativa de toda la clase que baja la intensidad y el volumen de voz de forma progresiva.
Cómo se juega5
Solo se camina
Quien corre o salta detiene la cuenta, que se reanuda desde el mismo número.
El balón se recibe sujetándolo con las dos manos por encima de la cabeza y se envía desde ahí, sin golpear.
Nadie toca el balón dos veces seguidas ni más de una vez cada cinco pasos.
Todo el grupo canta el número cada vez que el balón cruza, y baja el volumen cada diez pasos.
Si el balón cae, se restan cinco pasos y se sigue desde ahí; no se empieza de cero.
Variantes3
A partir del paso treinta se deja de decir el número en voz alta y cada alumno lo lleva por dentro; al final se comprueba cuántos coinciden. Cierra la sesión en silencio completo.
El balón tiene que ser tocado por dos alumnos del mismo lado antes de cruzar, siempre sujetándolo. Reparte más la participación sin acelerar el juego.
Para grupos que pierden el balón enseguida, se fija el objetivo en veinticinco pasos y se permite un bote en el suelo entre dos toques del mismo lado.
Qué se trabaja
Seguridad3
Prohibido correr y saltar: con toda la clase caminando en un campo de voleibol, la única razón por la que nadie choca es que nadie acelera. La regla no es de calma, es de seguridad.
La franja de un metro anterior a la red no se pisa por ninguno de los dos lados; es donde coinciden los brazos levantados de los dos grupos.
El balón se envía siempre en trayectoria alta y sin fuerza: al final de la sesión los alumnos están cansados y reaccionan tarde a un balón rápido.
Consejos para el profesor2
Canta tú el número las tres primeras veces y luego calla del todo. Si sigues contando, el grupo cuenta contigo y no baja el volumen nunca.
Cuando el balón caiga, no digas nada y espera: alguien lo recogerá y dirá el número menos cinco. Ese silencio de dos segundos hace más por la vuelta a la calma que cualquier consigna.
Adaptaciones NEE4
Visual
Se coloca en una zona fija junto a la línea lateral y el grupo tiene la consigna de decir su nombre y esperar su respuesta antes de enviarle el balón; el balón es de color contrastado y algo mayor. El límite de su zona se marca con cinta adhesiva rugosa pegada al suelo, solo en el borde y sin nada suelto por dentro.
Auditiva
El recuento se lleva además con un cartón numerado que un compañero va cambiando junto a la red, de modo que el número se vea. La bajada de volumen cada diez pasos se indica con la mano abierta que se cierra, gesto acordado antes de empezar.
Movilidad reducida
Ocupa un sitio fijo a tres metros de la red con metro y medio libre alrededor, y el grupo debe hacerle llegar el balón cada cinco pasos; recibe y envía sin moverse, y su envío cuenta aunque lo continúe un compañero. Nada se ata a la silla ni al brazo, y ningún compañero se coloca detrás de ella para jugar el balón.
Cognitiva o de atención
Un compañero de referencia le dice el número en voz alta a su lado y le avisa cuando le toca a él, de modo que no tenga que seguir la cuenta general. Se empieza con el objetivo en veinte pasos y se amplía a cincuenta solo si el grupo llega con margen de tiempo.
Errores frecuentes
- Que tres o cuatro alumnos acaparen el balón porque lo controlan mejor: el resto se queda mirando y la ficha deja de ser de toda la clase.
- Enviar el balón fuerte para que llegue lejos, con lo que cae al otro lado sin que nadie lo alcance y la cuenta se estanca.
- Subir el volumen conforme se acerca el cincuenta, que es lo natural y justo lo contrario de lo que se busca; se corrige recordando el número en voz muy baja desde la banda.