Círculo brincador
Descripción
La cuerda barre el corro entero, así que todos saltan sin hacer fila. Si la cuerda toca a alguien, nadie queda eliminado: se cuenta un toque para el grupo. Se juegan rondas cortas y el reto es que el grupo tenga menos toques que en la ronda anterior.
Objetivo
Ajustar el momento del salto a un móvil que llega, que es la base del salto de comba.
Cómo se juega6
Corro mirando al centro, a la distancia justa para que el saquito de la punta pase por los pies. El maestro, agachado en el centro, sujeta la cuerda.
El maestro hace girar la cuerda a ras de suelo, despacio. Cada uno salta con los pies juntos cuando le llega, sin moverse de su sitio.
Si la cuerda toca a alguien, no sale
El maestro cuenta un toque para el grupo y la cuerda sigue girando.
Cada ronda son diez vueltas. Al terminar, el maestro dice cuántos toques ha habido y el reto es hacer menos en la siguiente.
Para complicarlo, el maestro gira más deprisa o cambia de sentido avisando con «¡Cambio!».
Si el corro se va cerrando hacia el centro, se para y se vuelve a abrir.
Variantes2
La cuerda gira muy despacio y el maestro dice «¡Salta!» cuando se acerca a cada uno.
En los cursos mayores, dos corros con un alumno girando agachado en cada uno, para que cada niño salte más veces.
Qué se trabaja
Seguridad3
Comprueba el nudo del saquito antes de cada ronda.
Gira la cuerda siempre a ras de suelo: con peso en la punta, a la altura de la rodilla ya hace daño.
Pide que nadie entre en el corro mientras la cuerda gira, tampoco a recoger el saquito si se suelta.
Consejos para el profesor2
Gira agachado y con el brazo bajo; de pie la cuerda sube y deja de ser un salto para ser un latigazo.
Avisa del cambio de sentido las primeras veces: sin aviso, el corro entero salta a destiempo y se desanima.
Adaptaciones NEE4
Visual
El recorrido se camina antes de jugarlo, los obstáculos se describen en voz alta y llevan una referencia sonora (un compañero que llama desde la llegada);
Auditiva
La salida y la parada se dan con el brazo en alto y con tarjeta de color, nunca con silbato, y las consignas se muestran hechas antes de pedirlas.
Movilidad reducida
El salto se sustituye por el impulso que el alumno controle —una elevación de tronco, un empuje de brazos, un avance rápido de silla— y cuenta igual que el del resto; Nada se ata a la silla.
Cognitiva o de atención
Menos consignas a la vez, se empieza por el salto más sencillo y se le da un papel visible (juez de la línea, contador de saltos) cuando espera turno.
Errores frecuentes
- Atar en la punta un peso duro —un cono, una pelota— en lugar de algo blando.
- Acelerar el giro antes de que el corro coja el ritmo: media clase se lleva la cuerda en los tobillos.
- Hacer el corro tan grande que la cuerda no llega a los de fuera y solo salta la mitad.