Descripción
Por parejas, uno adopta una postura y se queda quieto; el otro, con los ojos tapados, la reconoce con las manos y la copia.
Objetivo
Reconocer por el tacto cómo está colocado el cuerpo de otro y reproducir esa colocación en el propio, notando dónde queda cada segmento sin verlo.
Cómo se juega6
Colocación
Por parejas repartidas por el espacio, con dos metros libres entre pareja y pareja. Uno es el humano y el otro el clon. El clon empieza con los ojos cerrados o con un antifaz; a quien le agobie taparse, se tapa con sus propias manos, que vale igual.
Arranque
El humano adopta una postura y se queda quieto. Tiene que ser una postura que aguante medio minuto sin temblar: de pie o sentado, con los dos pies en el suelo, sin el cuello doblado hacia atrás y sin la espalda arqueada hacia atrás. El maestro le da el visto bueno antes de que el clon empiece a tocar.
Qué se puede hacer
El clon explora con las manos abiertas los hombros, los brazos, las manos, la espalda alta, la cadera por el lateral y las piernas por fuera. No se toca la cara, ni el cuello, ni el pecho, ni la barriga, ni nada por debajo de la ropa. El humano no habla y no se mueve; el clon puede decir «ya» cuando cree que lo tiene.
Qué pasa cuando el clon dice que ya
Se separa un paso, adopta la postura que cree que es y entonces abre los ojos y se compara con el humano, que sigue quieto. No se corrige a gritos ni se dice «te has equivocado»: se mira, se ríen los dos y se cambian los papeles. No hay acierto ni fallo y no hay marcador.
Cómo se complica
Se aumenta el número de detalles de la postura —una palma mirando arriba y la otra abajo, un pie girado, los dedos de una mano abiertos—, se limita la exploración a diez segundos contados por el humano, o se pide que el clon no toque dos veces el mismo sitio. También se puede pasar la postura en cadena de tres: humano, clon uno y clon dos, que copia del clon uno.
Reinicio
Si las parejas se dispersan o empiezan a hacer el tonto, se para y se hace una ronda con toda la clase junta: el maestro adopta una postura de las permitidas, el grupo entero la copia con los ojos cerrados y luego se abren y se mira. Después se vuelve a parejas, pero con otro compañero.
Variantes3
el humano adopta una postura sentado en el suelo con tres apoyos y el clon la copia usando una sola mano. La postura sigue teniendo que ser estable y aguantable medio minuto, sin cuello ni espalda doblados hacia atrás, y sigue sin poder apoyarse nadie sobre nadie.
en tríos
Humano, clon y un tercero que hace de notario, no toca a nadie y al final dice en voz alta tres cosas que se han copiado bien. Los papeles rotan en cada ronda, así que a nadie le toca siempre mirar.
el humano se pone de pie y hace como mucho dos cambios sobre la posición normal, por ejemplo un brazo arriba y la cabeza girada; el clon la mira primero con los ojos abiertos y solo después los cierra para copiarla.
Consejos para el profesor6
Lo primero de todo, antes de emparejar a nadie, es decir dónde se toca y dónde no, señalándolo sobre uno mismo, y decir también que quien no quiera que le toquen tiene otro papel y no tiene que dar explicaciones.
Eso se dice una vez, claro y sin dramatismo, y ya no hay ningún problema el resto de la sesión.
A partir de ahí el juego va solo: es de los más tranquilos que hay y a los siete y ocho años les fascina acertar.
Las parejas se hacen por altura parecida, porque copiar la postura de alguien que te saca dos cabezas es mucho más difícil y desanima.
Si no hay antifaces se juega con los ojos cerrados y ya está; se controla mirando, y si alguien hace trampa da igual, el juego no tiene marcador.
Con veinticinco te sobra uno: se monta un trío y listo.
Adaptaciones NEE3
Movilidad reducida
Se copia lo que se pueda copiar y el resto se describe con palabras, y las posturas modelo se eligen entre las que la persona sí puede adoptar; desde la silla se trabaja con brazos, manos, cabeza y tronco, no se ata ni se sujeta nada a la silla y nadie la mueve ni tira de ella para colocarla.
Visual
Es el juego que menos adaptación necesita, porque ya se juega sin ver; para quien no ve se quita el antifaz, se le deja hacer de clon las veces que quiera y la pareja se coloca en un punto fijo del espacio marcado con huellas de goma o cinta de carrocero rugosa pegada al suelo, nunca con una cuerda, que rueda bajo el pie.
Auditiva
Las consignas y el cambio de papel se dan con gestos acordados antes de empezar y el «ya» del clon se sustituye por levantar la mano; conviene comprobar que el antifaz no desplaza el audífono, y si molesta se juega cerrando los ojos sin nada puesto. Cognitiva o de conducta: se empieza con posturas de un solo cambio y con la exploración sin límite de tiempo, se ensaya antes dónde se puede tocar señalándolo sobre uno mismo, y quien no quiera que le toquen hace de notario en un trío o juega tocando solo las manos.