Policía y ladrón
Descripción
En corro, hay que descubrir quién esconde el objeto mientras el corro salta suavemente en el sitio.
Objetivo
Bajar pulsaciones manteniendo un movimiento suave, con la atención puesta en observar y no en correr.
Cómo se juega
Colocación: Todo el grupo en corro sentado, menos uno que se aleja: es el policía. 2. Arranque: el docente señala en silencio quién es el ladrón, que esconde un objeto pequeño. 3. Qué se puede hacer: el policía vuelve y tiene tres intentos para descubrirlo. Mientras, el corro entero da botes suaves en el sitio, sentado o de rodillas, para despistar. 4. Qué pasa cuando acierta o falla: se cambian los papeles y se juega otra ronda. 5. Cómo se complica: dos ladrones a la vez, o el objeto va pasando por el corro mientras se bota. 6. Reinicio: si el policía se atasca, el docente da una pista y se cambia el turno.
Variantes3
Con el objeto circulando por detrás de las espaldas mientras el corro se mueve.
En dos corros con dos policías, para que no haya esperas.
Un solo intento y pista del docente si falla.
Consejos para el profesor4
El salto se cobra en las rodillas y en los tobillos, así que vigila la caída más que la distancia: se cae con los dos pies, rodillas flexionadas y sin ruido.
Si oyes las caídas desde el otro lado de la pista, están cayendo rígidos.
No premies el salto más largo sin mirar cómo se aterriza, porque el grupo va a por lo que tú midas.
Y cuenta los saltos en vez del tiempo: veinte saltos seguidos cansan mucho más de lo que parece a esta edad.
Adaptaciones NEE3
Movilidad reducida
El salto se sustituye por el impulso que el alumno controle —una elevación de tronco, un empuje de brazos, un avance rápido de silla— y cuenta igual que el del resto; las distancias se acortan para todo el grupo, no solo para él. Nada se ata a la silla.
Visual
El recorrido se camina antes de jugarlo, los obstáculos se describen en voz alta y llevan una referencia sonora (un compañero que llama desde la llegada); los bordes de la zona se marcan con huellas de goma pegadas al suelo o cinta de carrocero rugosa, nunca con una cuerda, y dentro de una zona de caída no se marca nada.
Auditiva
La salida y la parada se dan con el brazo en alto y con tarjeta de color, nunca con silbato, y las consignas se muestran hechas antes de pedirlas. Cognitiva o de conducta: menos consignas a la vez, se empieza por el salto más sencillo y se le da un papel visible (juez de la línea, contador de saltos) cuando espera turno.