Combate a cámara lenta
Descripción
En grupos de cuatro, dos alumnos escogen un momento del trabajo de oposición que acaban de hacer y lo reproducen a un cuarto de velocidad y sin aplicar fuerza, al tempo que marca con la mano un guía. Los otros dos narran en voz baja lo que ven y si entraba en las reglas. Cuarenta segundos y cambio de papeles.
Objetivo
Reducir progresivamente el ritmo con movimiento lento y continuo, y revisar el reglamento de la oposición reproduciendo las acciones propias en lugar de escuchar una corrección.
Cómo se juega5
No hay fuerza en ningún momento
Las manos se apoyan y acompañan, pero no empujan ni traccionan. Si alguien nota resistencia real, la reproducción se para.
Todo el movimiento va al mismo ritmo, sin acelerones
La velocidad es la del guía del ritmo y no la que pida la acción reproducida.
No se reproducen las acciones prohibidas ni siquiera en lento: nada de manos al cuello, a la cabeza ni a las articulaciones, ni en la versión que se enseña ni en la que se corrige.
Los narradores hablan en voz baja y describen lo que ven, sin valorar a las personas; la única valoración permitida es si la acción entra o no en las reglas.
Cualquiera de los cuatro dice «alto» y la reproducción se detiene; se retoma desde el principio y no desde donde se quedó.
Variantes3
Los narradores no hablan durante los cuarenta segundos y comentan al final, en veinte segundos. Obliga a mirar la secuencia entera antes de emitir la primera frase.
La segunda reproducción no repite la acción real sino la que los narradores proponen como correcta. La corrección se hace con el cuerpo y no con palabras.
Se sube el tempo de un cuarto a la mitad de la velocidad real, manteniendo la ausencia total de fuerza. Sirve como paso previo el día que se quiera analizar una acción rápida.
Qué se trabaja
Seguridad3
Fuerza cero es la regla que hace segura la ficha: en cuanto una reproducción tiene resistencia real, deja de ser una vuelta a la calma y vuelve a ser un duelo, con la diferencia de que ahora nadie está calentado.
Las acciones prohibidas no se reproducen ni siquiera despacio y ni siquiera para señalar que están mal: se describen con palabras. Un gesto ensayado se acaba repitiendo con velocidad en otro momento.
Las parejas que reproducen son las mismas que trabajaron juntas en la parte principal, así que la compensación de talla y peso ya viene dada; si se rehacen, se rehacen dentro del mismo tramo de estatura.
Consejos para el profesor2
Marca tú el ritmo el primer minuto con la mano, sin hablar. La sala entera se sincroniza con un gesto lento mucho antes que con una explicación de qué es un cuarto de velocidad.
Escoge tú el primer momento a reproducir y que sea uno que salió bien. Si el primero que se reproduce es una infracción, la tarea se convierte en un juicio y ya no se recupera.
Adaptaciones NEE4
Visual
El alumno participa como narrador con un compañero que le describe la posición de partida, y como reproductor manteniendo el contacto de manos desde el primer segundo hasta el último, de modo que la secuencia entera se sigue por el tacto. El ritmo se le marca con toques suaves en el hombro y no con un gesto.
Auditiva
El guía del ritmo marca el tempo con la mano abierta subiendo y bajando, siempre visible desde los seis grupos. La narración se hace por escrito en una pizarra pequeña o con gestos acordados, y se lee al final en vez de escucharse durante.
Movilidad reducida
El alumno reproduce la acción sentado con un compañero también sentado a la misma altura, adaptando el gesto a lo que su movilidad permita: al no haber fuerza, la reproducción no depende del apoyo de los pies. Como narrador, el papel es completo tal cual. No se ata ni se sujeta nada a la silla.
Cognitiva o de atención
Se le entrega una tarjeta con tres dibujos —agarre, entrada, salida— y elige uno para reproducir, en vez de escoger libremente un momento de la sesión. Las reproducciones se reducen a veinte segundos y el guía del ritmo cuenta en voz alta de cinco en cinco.
Errores frecuentes
- La reproducción se acelera hasta convertirse en el duelo original: pasa siempre en la segunda repetición y hay que cortarla antes de que el grupo la dé por buena.
- Los narradores valoran a la persona en vez de la acción. La consigna de decir solo lo que se ve, y no lo que se opina, cambia por completo el clima de la tarea.
- Se reproduce la acción prohibida «para que se vea lo que no hay que hacer». Es exactamente la vía por la que un gesto peligroso entra en el repertorio del grupo.