Descripción
Cada alumno utiliza un aro como volante de su coche. Deben conducir por el espacio, cambiar “marchas”, ponerse el cinturón y reaccionar a las señales del docente. A la orden de “¡accidente!”, deben caer al suelo y descansar antes de volver a arrancar.
Objetivo
Cambiar de ritmo y de dirección sin chocar, y reaccionar a una señal hablada parando, arrancando o dejándose caer al suelo con control.
Cómo se juega6
Cada alumno toma un aro como si fuera el volante de un coche.
Antes de empezar, deben ponerse el cinturón (gesto con el aro).
El docente da señales
“¡Arrancamos!”, “¡1ª!”, “¡2ª!”, hasta “¡6ª!”, aumentando la velocidad del movimiento.
Los alumnos se desplazan evitando chocar con otros coches.
Cuando el docente dice “¡Accidente!”, deben dejarse caer al suelo suavemente y descansar.
A la orden “¡Reparado!” vuelven a arrancar y continúan conduciendo.
Variantes3
verde, conducir; amarillo, ir lento; rojo, detenerse sin moverse.
a la señal “¡Avería!” deben quedarse quietos y un compañero (mecánico) los “arregla” tocando el aro.
se añaden conos repartidos por el espacio que hay que esquivar sin tocarlos.
Qué se trabaja
Seguridad2
Delimitar el espacio y dejar distancia para frenar.
El aro se lleva sujeto con las dos manos y a la altura del pecho, nunca por encima de la cabeza.
Consejos para el profesor2
Alterna marchas altas y bajas en vez de subir de primera a sexta seguido: lo que interesa practicar es el frenado.
Alarga unos segundos el '¡reparado!': ese rato tumbados es la única pausa real del juego y la agradecen.
Adaptaciones NEE4
Visual
Conduce por un carril de conos que roza con el aro y el «¡accidente!» se dice con su nombre delante.
Auditiva
Las órdenes son cartulinas de color: verde arranca, amarillo cambia de marcha, rojo accidente.
Movilidad reducida
El aro va sobre el regazo y su accidente es frenar y bajar los brazos, sin echarse al suelo.
Cognitiva o de atención
Solo tres órdenes —arranca, para, accidente— y un compañero conduce a su lado haciendo de coche guía.
Errores frecuentes
- Subir hasta sexta con todo el grupo en marcha: correr con las manos ocupadas por el aro acaba en choque frontal.
- Cantar '¡accidente!' con el grupo a máxima velocidad: caen desde carrera y con las manos en el volante, sin poder frenar el golpe.
- No fijar un sentido de circulación: el grupo entero cruzándose en direcciones contrarias en media pista.