Descripción
Los dos miembros de cada pareja se sientan en el suelo, uno al lado del otro. Quien adivina cierra los ojos y su compañero le da golpecitos suaves con las yemas, uno por segundo, subiendo desde la muñeca. Cuando quien adivina cree que los dedos han llegado al codo, lo dice en voz baja y el compañero se para y le enseña dónde estaban de verdad. Tras tres o cuatro intentos, cambian de papel.
Objetivo
Afinar la percepción táctil y localizar en el propio cuerpo un punto concreto sin ayuda de la vista.
Cómo se juega6
Colocación
Por parejas, sentados en el suelo uno al lado del otro. El que adivina apoya un brazo estirado sobre las piernas, con la palma hacia arriba, y cierra los ojos.
Arranque
El compañero empieza a dar golpecitos suaves con las yemas de los dedos en la muñeca, y va subiendo despacio por el antebrazo, uno cada segundo más o menos.
Qué se puede hacer
Se toca solo el antebrazo, sobre la ropa o sobre la piel según prefiera quien recibe, que lo dice antes. Ni cosquillas ni apretar: son golpecitos, y quien recibe para el juego diciendo «basta».
Qué pasa cuando cree que llegan al codo
Lo dice en voz baja. El compañero se para y le enseña dónde estaban los dedos de verdad. No se cuenta ningún punto: lo interesante es la sorpresa de fallar, que es casi siempre.
Cómo termina
Tres o cuatro intentos por persona y cambio. Al acabar se comenta en voz baja si han ido acertando más.
Reinicio
Se cambia el brazo, y después el rol.
Variantes3
En vez del codo, hay que avisar cuando los dedos lleguen a la muñeca, al hombro o al tobillo, y el compañero elige por dónde empieza. Ya no vale contar el tiempo: hay que sentir el sitio.
Todo el grupo sentado en fila india. Cada uno recorre el antebrazo del que tiene delante mientras recibe del de detrás. Se hace y se siente a la vez, y el grupo entero se queda en silencio.
Sin adivinar nada. Uno recorre despacio el brazo del otro y este solo tiene que decir «arriba» o «abajo» según hacia dónde van los dedos. Sirve para entrar en el juego y para quien no soporta la incertidumbre.
Qué se trabaja
Seguridad2
Los golpecitos son suaves y solo por la zona del recorrido, sobre la ropa o sobre la piel según haya dicho antes quien recibe: ni cosquillas ni apretones.
Nadie toca a un compañero que no lo haya aceptado antes, y el contacto se corta al primer «basta».
Consejos para el profesor2
Repite en alto que quien recibe dice «basta» y se para: decirlo una vez basta para que se fíen.
Marca tú el ritmo, un golpecito por segundo; si suben deprisa, el codo llega antes de notar nada.
Adaptaciones NEE4
Visual
Al alumno se le describe en voz alta, antes de empezar, cómo se sienta la pareja y por dónde va a ir el recorrido, y el cambio de papel se le avisa con un toque en el hombro.
Auditiva
El aviso se puede dar levantando la mano libre en vez de con la voz, y se pacta antes con un gesto.
Movilidad reducida
Se elige para el alumno una zona del cuerpo con sensibilidad y acceso cómodo —antebrazo, dorso de la mano, hombro— y su pareja se coloca del lado que mejor le venga.
Cognitiva o de atención
Se empieza por la variante fácil, solo arriba y abajo, y no se pasa a adivinar el codo hasta que eso salga solo.
Errores frecuentes
- Formar tú las parejas sin preguntar: aquí hay contacto y quien no quiera tiene que poder decirlo antes.
- No acordar antes si es sobre la piel o sobre la ropa: se empieza a tocar y hay que parar a mitad.
- Meterlo con el grupo caliente: baja el pulso, y recién llegados de correr acaba en cosquillas y risas.