De isla en isla
Descripción
Recorrido libre saltando de una isla a otra sin pisar el suelo, con las islas repartidas por todo el espacio y a distancias distintas. No hay un camino marcado: cada uno elige el suyo, y por eso hay que mirar antes de saltar.
Objetivo
Ajustar el salto a distancias que cambian y caer con los dos pies controlando la llegada.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Islas lejanas: Se separan un poco más las islas grandes y solo en esas se permiten dos pasos de carrera antes de saltar. Regla propia de la variante: únicamente en islas grandes, una persona por isla y cayendo con los dos pies. Sube la distancia; la altura sigue siendo cero. Otra organización — En parejas, uno delante: Por parejas. Uno elige el camino y el otro repite exactamente sus islas, un salto por detrás y sin adelantarle. A la mitad se cambian los papeles. Deja de ser un recorrido libre y pasa a ser un camino que hay que recordar. Más fácil — Islas grandes y juntas: Islas grandes y tan cerca unas de otras que se pasa con un paso largo. Se quita la exigencia del salto y se queda la de elegir camino, mirar antes y no pisar el agua.
Consejos para el Profesor
Mide las distancias con el pie de un alumno, no con el tuyo: lo que para ti es un paso para ellos es un salto largo. Empieza con las islas muy juntas y sepáralas cuando veas que caen de pie sin trastabillar; si empiezas lejos, media clase pisa el agua todo el rato y el juego se abandona. Y no montes un recorrido único con principio y final, porque entonces se hace fila sola: repartidas por todo el espacio, los veinticinco saltan a la vez.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: se monta un archipiélago de islas grandes y contiguas marcadas con tiza o con aros planos, por el que se pasa sin saltar —andando, con apoyo o con la silla—, y el encargo sigue siendo el mismo: elegir camino, no pisar el agua y no entrar en isla ocupada; esa zona se coloca dentro del mismo espacio de juego, no en un rincón aparte, para que otros compañeros pasen también por ella. Visual: islas de color muy contrastado, o unidas por una cuerda que marca un camino, recorrido antes andando con un compañero, distancias cortas en su zona y aviso en voz alta de quién ocupa la isla siguiente. Auditiva: la señal de empezar y la de parar se dan con el brazo desde un punto fijo y visible, y el salto se demuestra en lugar de explicarlo. Cognitiva: islas grandes, muy juntas y siempre en el mismo sitio, con un camino marcado de principio a fin y un compañero de referencia delante.