Dedos en la espalda
Descripción
Juego de percepción táctil por parejas. Uno apoya unos cuantos dedos en la espalda del compañero y este, sin mirar, tiene que decir cuántos son.
Objetivo
Afinar la percepción táctil en una zona del cuerpo que casi nunca se mira, y contar lo que se siente.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Los dedos que se mueven: Los dedos no se quedan quietos: dibujan una letra, un número o una forma sencilla, y hay que adivinar qué es. Ya no es contar, es reconocer. Otra organización — La fila entera: Todo el grupo sentado en fila india. El último pone los dedos al de delante, que pasa el mismo número al siguiente, y así hasta el primero, que lo dice en voz alta. Se ve enseguida dónde se perdió el número. Más fácil — Uno o cinco: Solo se ponen o un dedo o los cinco, nada intermedio. La diferencia es enorme y acierta todo el mundo; se van metiendo los números del medio poco a poco.
Consejos para el Profesor
El contacto se pacta y se puede retirar: quien no quiera hace siempre de emisor, sin dar explicaciones. Sale mejor con las parejas mirando todas hacia el mismo lado, porque así nadie tiene delante la cara de otro y el silencio aguanta.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: se elige otra zona accesible y con buena sensibilidad —el antebrazo o el dorso de la mano— y la pareja se coloca del lado que le convenga. Visual: es un juego que no necesita la vista; conviene avisar antes de cada contacto y dejar que empiece él poniendo los dedos, para conocer el juego desde el lado fácil. Auditiva: la respuesta se da con los dedos de la mano en alto en vez de con la voz, y el compañero le toca el hombro para avisar de que ya están puestos. Cognitiva: se empieza con la variante de uno o cinco y no se pasa de tres números distintos hasta que acierte con soltura.