Deshacer la posición de hockey
Descripción
Los sticks se dejan tumbados junto a la pared y cada uno se coloca con dos metros libres. Se encadenan cuatro momentos: diez segundos de pie en posición de juego, preguntándose dónde tira; cuarenta tumbado boca arriba con las rodillas dobladas; otros diez de pie con la misma pregunta, y diez cambiando la mano de abajo.
Objetivo
Recuperar una postura neutra después de la flexión mantenida del juego y reconocer en el propio cuerpo qué zonas carga la posición de hockey.
Cómo se juega5
Los sticks se dejan tumbados junto a la pared antes de empezar y nadie los toca hasta que termina la ficha.
Cada alumno tiene dos metros libres alrededor. Si alguien toca a otro al abrir los brazos, los dos se separan antes de continuar.
Tumbado boca arriba, las rodillas van dobladas y las plantas apoyadas en el suelo. No se hace ninguna posición con las piernas estiradas y la espalda arqueada.
En el cuarto momento se cambia la mano que va abajo, pero sin forzar el giro del tronco: se llega hasta donde se llega y se para. La postura se compara, no se estira.
Se habla solo para responder a la pregunta del final de cada momento, y en voz baja. El resto del tiempo la ficha se hace en silencio.
Variantes3
En el primer y el último momento, cada alumno mira a un compañero situado a dos metros y le dice qué ve en su postura de juego: si la espalda va redonda, si las rodillas están estiradas. Se aprende a reconocer la postura desde fuera antes que desde dentro.
Los cuarenta segundos de cada posición tumbada los cuenta el maestro hacia atrás y cada vez más despacio, hasta que la última cuenta dura casi un minuto. El silencio se alarga sin anunciarlo.
Tras el cuarto momento, cada alumno dice en voz baja a un compañero de al lado qué costado nota más cargado con su agarre habitual. Se hace una fila de manos levantadas por costados y sale a la vista que casi todo el grupo carga el mismo, que es la consecuencia de un implemento con una sola cara útil.
Qué se trabaja
Seguridad3
Los sticks salen de la escena antes de empezar y se dejan tumbados en fila junto a la pared, nunca de pie apoyados en ella. Con veinticinco alumnos tumbados en el suelo, un stick de pie que cae o un stick suelto al alcance de la mano de alguien que se aburre es el único riesgo que esta ficha podría tener, y se elimina retirándolos.
Los dos metros de separación entre alumnos se comprueban antes de tumbarse, con los brazos en cruz: si dos se tocan, se separan. Es la posición en la que se ocupa más espacio y conviene medirla al principio y no cuando ya están tumbados con los ojos cerrados.
Ninguna posición se hace con las piernas estiradas y la zona baja de la espalda despegada del suelo, y el cambio de agarre del cuarto momento no se lleva hasta el tope: el tronco gira hasta donde gira y ahí se para. Es una comparación de posturas, no un estiramiento, y forzarla justo después de una sesión con implemento deshace lo que la ficha viene a hacer.
Consejos para el profesor2
Haz tú la posición de juego durante los diez segundos iniciales y exagérala un poco. Los alumnos no reconocen la postura hasta que la ven desde fuera, y después la identifican en su propio cuerpo sin que tengas que nombrar ningún músculo.
Deja la pregunta del tercer momento sin responder tú. Pregunta si tira lo mismo que al principio, espera y pasa a otra cosa: la mitad del grupo contesta que no y esa respuesta es la que hace que la próxima vez lo noten mientras juegan.
Adaptaciones NEE4
Visual
El alumno ocupa un sitio fijo junto a la pared, con los bordes de su espacio marcados con cinta adhesiva rugosa, de manera que sepa cuánto tiene alrededor sin verlo. Los cuatro momentos se le describen con palabras concretas de puntos de apoyo —«la planta entera en el suelo», «la espalda baja tocando»— y no por imitación, y el maestro se coloca a su lado para las dos primeras repeticiones.
Auditiva
Los cuatro momentos se muestran primero de pie, todos seguidos y sin hablar, y luego se van indicando levantando el número de dedos correspondiente. El alumno se coloca en la primera fila, mirando al maestro, y el cambio de momento se marca además con una luz de las que se apagan y encienden si el pabellón lo permite, o con un pañuelo levantado.
Movilidad reducida
El alumno hace la secuencia sentado en una silla estable con respaldo o sobre dos colchonetas apiladas: la posición de juego de pie se sustituye por la misma inclinación de tronco desde sentado, y el momento tumbado, por apoyar la espalda entera contra el respaldo y notar dónde deja de tocar. La comparación entre momentos y el cambio de agarre se ejecutan igual. No se le sujeta ni se le ata nada a la silla en ningún momento, ni siquiera para ayudarle a mantener una posición.
Cognitiva o de atención
Trabaja con una tarjeta plastificada con los cuatro momentos dibujados y numerados, colocada en el suelo a su lado, y hace solo dos de ellos las primeras sesiones: de pie y tumbado. Un compañero fijo se coloca a dos metros como referencia visual para copiar la posición. Los tiempos se le anuncian antes: «cuarenta segundos, y después de pie».
Errores frecuentes
- Saltarse el primer momento de pie por ir más rápido, con lo que al final no hay nada con lo que comparar y la ficha se convierte en tumbarse un rato.
- Estirar las piernas al tumbarse en cuanto el maestro deja de mirar, que arquea la zona baja de la espalda justo después de la sesión en la que más se ha flexionado.
- Cambiar la mano de abajo forzando el giro hasta el tope, como si fuera un estiramiento, cuando lo que se busca es notar la diferencia y no ganar recorrido.