Doce cartas y una sola bajada al suelo
Descripción
Cada equipo tiene doce cartas de estiramiento, cada una con un símbolo de posición —de pie, sentado o tumbado— y un color de zona: verde para piernas, azul para tronco y rojo para brazos. Con ellas montan una secuencia de ocho que cumpla las cuatro condiciones dadas, la hace comprobar otro equipo y la ejecutan.
Objetivo
Ordenar una serie de estiramientos respetando a la vez varias condiciones de posición y de zona, y descubrir ejecutándola que el orden de una rutina cambia cuánto se tarda y cuánto se enfría el cuerpo.
Cómo se juega5
Las cuatro condiciones se cumplen a la vez
Ningún color repetido en cartas seguidas, los tres símbolos de posición presentes, todas las cartas de suelo juntas y la última carta de sentado.
La secuencia se comprueba antes de ejecutarla, y la comprueba alguien del equipo de al lado. Si falla una condición, vuelve al equipo y se rehace.
Veinte segundos por carta y por lado. Se llega hasta notar tensión, se respira con normalidad y no se rebota: si hay que aguantar la respiración, la posición está demasiado exigida.
Todo el equipo ejecuta a la vez la misma carta. Nadie va por libre por delante ni se queda atrás en la anterior.
Al terminar hay que explicar cada una de las cuatro cartas descartadas nombrando la condición que la dejaba fuera.
Variantes3
El profesor señala una carta que tiene que estar sí o sí dentro de las ocho, y suele ser la que rompe la solución fácil que ya tenían montada. Obliga a rehacer el orden en lugar de reordenar dos cartas del final.
Cada equipo ejecuta la secuencia montada por el equipo de su izquierda, sin haberla visto antes y sin poder cambiar nada. Al acabar dice qué cambiaría y por qué, y el equipo autor responde. Se descubre que una secuencia legal puede ser incómoda de hacer.
El equipo añade una quinta condición propia que tenga sentido para el cuerpo, la escribe y se la pasa al equipo de al lado para que la cumpla. Una condición imposible se detecta enseguida y hay que reescribirla.
Qué se trabaja
Seguridad3
La secuencia se ejecuta con el cuerpo caliente, después del calentamiento y de al menos ocho minutos de actividad; entre la fase de montaje sentados y la ejecución se hace un minuto de marcha alrededor de la zona.
Ninguna de las doce cartas dobla la columna hacia delante a la fuerza, la arquea hacia atrás ni mantiene el cuello en tensión, y en ninguna un compañero empuja a otro. Las cartas se mantienen tal cual: el equipo ordena, no inventa posiciones. Se llega hasta notar tensión y nunca hasta el dolor: la carta dice la posición, no cuánto hay que bajar.
Nadie compara hasta dónde llega cada uno y no hay puntos por amplitud, solo por cumplir las cuatro condiciones. Cada uno para donde nota tensión; en un grupo de veinticinco, la misma carta se ve muy distinta en dos personas y las dos están bien hechas.
Consejos para el profesor2
Reparte las doce cartas de modo que haya más de suelo que huecos disponibles. Si todas caben, no hay problema que resolver y la tarea se convierte en repartir cartas.
Cuando ejecuten, cronometra tú lo que tardan en los cambios de posición y díselo al final. Ver que han perdido cuarenta segundos levantándose y tumbándose explica la condición del suelo mejor que cualquier razonamiento previo.
Adaptaciones NEE4
Visual
Las cartas llevan el color duplicado con tres texturas distintas pegadas en la esquina (lija, fieltro y papel liso) y el símbolo de posición en relieve, de modo que la secuencia se pueda montar y comprobar con el tacto. El borde de la zona del equipo se marca con marcas planas de goma y las dos esterillas se colocan siempre en el mismo lado, anunciado al empezar.
Auditiva
Las cuatro condiciones están escritas y dibujadas en una lámina dentro de cada zona, no solo explicadas al principio, y el recuento de los veinte segundos lo hace un miembro del equipo con los dedos en alto además de con la voz. El compañero que viene a comprobar señala la condición que falla en la lámina en lugar de decirla.
Movilidad reducida
Cuatro de las doce cartas tienen versión desde sedestación en el reverso, con la misma zona y el mismo color; el alumno que las usa cuenta con el símbolo de posición «sentado» y participa en las cuatro condiciones igual que el resto. Además puede asumir el papel de comprobador del equipo vecino, que es el que menos depende del desplazamiento. Nada se ata a la silla.
Cognitiva o de atención
Se juega con ocho cartas para elegir seis y con dos condiciones en lugar de cuatro (colores no repetidos y cartas de suelo juntas), y las condiciones se marcan en la lámina con un pictograma cada una que se tacha cuando se comprueba. El alumno tiene el papel fijo de colocar físicamente las cartas en la fila, así sigue la secuencia con las manos.
Errores frecuentes
- Montar la fila mirando solo el color y descubrir al final que no hay ninguna carta de tumbado. Pide que empiecen colocando las de suelo juntas, que es la condición que menos libertad deja.
- Ejecutar cada uno a su ritmo en cuanto empieza la parte de suelo. Nombra a un contador por equipo y que cuente en voz alta; sin eso, la secuencia se deshace en la tercera carta.
- Justificar los descartes con «no cabían». La condición que dejó fuera cada carta existe y hay que nombrarla; si el equipo no la encuentra, es que la fila no cumple las cuatro.