Descripción
Congelarse es fácil; congelar además el material no lo es, y el aro sigue rodando varios metros después de la orden. Ahí está el aprendizaje: anticipar la parada mientras todavía se juega. Por eso hay cinco segundos de quietud verificada por un compañero, tiempo suficiente para que el tono se note y no valga el bloqueo de un instante.
Objetivo
Mantener alineación, equilibrio y tono corporal adecuados en posiciones estáticas y movimientos controlados.
Cómo se juega6
Toda la clase repartida por la pista, cada uno con su aro y dos metros libres alrededor.
Mientras suena la música, cada uno se mueve con su aro como quiera: rodándolo, girándolo en el brazo o entrando y saliendo de él.
Al parar la música hay que quedarse inmóvil y con el aro parado: si rueda, se recoge y se vuelve a la quietud.
La postura de parada se aguanta cinco segundos, con los pies apoyados y sin agarrarse a nadie.
Los aros se ruedan por el suelo, no se lanzan por el aire ni se pasan por el cuello.
Ocho paradas. En las tres últimas, la pareja dice si el otro ha aguantado quieto de verdad.
Variantes2
Disminuir el recorrido y ampliar las marcas.
Combinar dos segmentos sin aumentar la velocidad.
Qué se trabaja
Seguridad3
Los apoyos van bien asentados y con colchoneta debajo si hay altura.
Nadie se sube a un banco o bloque sin que el maestro lo haya comprobado.
Se baja andando, nunca saltando desde el apoyo.
Consejos para el profesor2
Un punto de mirada fijo a la altura de los ojos estabiliza más que cualquier consigna.
Mejor varias posturas cortas y bien hechas que una larga y torcida.
Adaptaciones NEE4
Visual
Se desplaza rodando el aro por el suelo, que suena, y la música le dice cuándo pararse.
Auditiva
Al parar la música el maestro levanta el aro bien alto: ella lo ve y se congela con el resto.
Movilidad reducida
Gira el aro con las manos o los brazos mientras avanza, y congelarse es soltar las ruedas.
Cognitiva o de atención
Zona pequeña marcada con conos, un aro fijo suyo, y la señal de parar siempre la misma.
Errores frecuentes
- Aguantar la postura tanto rato que se pierde la alineación, que es justo lo contrario de lo que se busca.
- Mirar al suelo en lugar de a un punto fijo, que desequilibra.
- Poner altura antes de que la postura salga estable en el suelo.