ENTRÉNALO

El corro que se apaga

12-14 años
7 minutos
Sala o gimnasio despejado
Intensidad: Baja
20-30 participantes

Descripción

Frenar juntos es más difícil que arrancar juntos, porque al final ya no hay una señal que obedecer y hay que apoyarse en lo que hacen los demás. Aquí el grupo descubre que mira de reojo, y que esa mirada periférica es lo que sostiene cualquier coreografía. La tentación de acabar deprisa para terminar antes es el único fallo que estropea el ejercicio.

Objetivo

Reducir progresivamente el ritmo de la marcha hasta una parada colectiva sin señal externa, ajustándose a la visión periférica.

Cómo se juega5

  1. Toda la clase en corro amplio, sin agarrarse, caminando al pulso del pandero en un solo sentido.

  2. Cada ocho tiempos hay una pausa breve y el corro cambia de sentido.

  3. En cada tanda el pulso va más lento y las señales se espacian; nadie se detiene por su cuenta antes de tiempo.

  4. En las dos últimas tandas el pandero desaparece y el corro sostiene el ritmo por su cuenta.

  5. El ejercicio termina cuando el corro entero queda quieto en el mismo tiempo. Si no ocurre, se repite una vez más y se cierra igual.

Variantes2

Con los ojos fuera

Cada persona mira a la de enfrente en lugar de a la de al lado, lo que cambia por completo la información que recibe.

Apagado por mitades

Media clase se detiene en la penúltima tanda y observa cómo la otra mitad resuelve la parada sin ellos.

Qué se trabaja

Movimiento sobre estructuras rítmicas

Seguridad3

Se camina con los ojos abiertos y con un brazo de distancia; nadie cierra los ojos para concentrarse.

Sin agarres de manos: quien va más rápido acabaría tirando de quien va más lento.

El suelo queda libre de material antes de empezar, porque la mirada va al corro y no a los pies.

Consejos para el profesor3

  1. Baja el volumen del pandero al mismo tiempo que la velocidad. Si el último golpe suena igual de fuerte que el primero, el grupo no percibe que se está apagando nada.

  2. No cantes la parada ni con la mirada. En cuanto te buscan la cara para saber cuándo parar, el ejercicio se acabó.

  3. Guarda esto para el final de una sesión movida; puesto al principio no baja a nadie y se convierte en un paseo de siete minutos.

Adaptaciones NEE4

Visual

El pulso se dice además con la voz, cada vez más bajo, y quien lo necesite camina con una persona de referencia a media zancada por delante.

Auditiva

El pandero se sustituye por un brazo que baja marcando el pulso desde el centro del corro, con el gesto cada vez más pequeño.

Movilidad reducida

Se puede sostener la tarea desde una posición estable moviendo los brazos al pulso; la parada colectiva se ve igual y se comparte igual.

Cognitiva o de atención

Se anuncia de entrada que la tarea acaba en quietud, para que la parada no sorprenda. Las tandas se reducen a tres si la espera se hace larga.

Errores frecuentes

  • Acelerar en la última tanda para acabar cuanto antes.
  • Fijarse solo en la persona de al lado, con lo que el corro se parte en dos velocidades.
  • Confundir lento con arrastrar los pies y perder por completo el pulso.

Otros juegos que encajan en la misma sesión

Ritmo y danza

Pulso que crece

Con dos capas ya hay lío: en cuanto la otra mitad entra a contratiempo, la mano se va detrás de lo que suena más fuerte y el corro se junta en una sola cosa. Por eso aquí se monta de dos en dos, en el sitio y sin moverse, y sostener el patrón caminando se deja para más adelante. En los seis minutos no pisa nadie el interior del corro.

12-14 años · 6 min

Ritmo y danza

Ocho pasos y foto

Para la clase entera de golpe, así que no hay a quién mirar ni de quién reírse y la postura sale sin negociarla. Ocho consignas seguidas mandan a la clase a rincones de la pista que en una hora normal no pisa nadie, y en seis minutos el grupo está caliente y contando.

12-14 años · 6 min

Ritmo y danza

Bloques que cambian

¿Qué se rompe primero cuando cambia la formación? Las rodillas: el grupo camina hacia su sitio nuevo y por el camino se olvida de rebotar. Dirige alguien metido dentro de la fila de delante y de espaldas, así que la clase ve una espalda en vez de una cara y el rebote de hip hop entra sin que nadie se sienta expuesto.

12-14 años · 7 min

Ritmo y danza

Máquina de cinco engranajes

Cinco personas moviéndose en paralelo todavía no son una máquina, y el equipo tarda un rato en descubrir que las piezas tienen que tocarse o responderse para que aquello encaje. Las cinco funcionan a la vez, de modo que ninguna actúa delante de las demás. Al cambiar el tempo en la fase final se ve enseguida cuál se había aprendido de memoria y cuál escucha.

12-14 años · 18 min

Ritmo y danza

Recorridos cruzados

Con la pista para él solo, un equipo se aprende su trayectoria en dos pasadas y parece que está todo hecho. Con otros cuatro grupos dentro y las líneas cortándose en el centro aparece el que iba siguiendo al de delante, porque en cuanto lo pierde de vista se queda parado.

12-14 años · 18 min

Ritmo y danza

El montaje de las cinco frases

Inventar ocho tiempos lo despacha cualquier equipo en cinco minutos; aprenderse los cuarenta de los demás y colocarlos en un orden que funcione ocupa el resto de la sesión. Cada frase se enseña desde delante y de espaldas, de manera que la clase la baila en lugar de mirarla, y el montaje sale o no sale según lo bien que se hayan escuchado.

12-14 años · 18 min

Ritmo y danza

Paso base y evoluciones

Los pies del docente se ven desde cualquier punto del corro cuando enseña metido dentro, y con eso el paso entra en cuatro minutos. Lo que se trabaja luego es sostenerlo mientras la figura cambia de forma, que es cosa distinta: la cadena estira, la serpiente gira y el caracol aprieta. Nadie tiene pareja asignada y quien no quiere dar la mano se engancha por un pañuelo.

12-14 años · 18 min

Ritmo y danza

La fila que dibuja

El guía manda de espaldas y sin que nadie le mire la cara, que en primero suele ser la única forma de que alguien mande. Como el relevo llega a los treinta y dos tiempos, el turno dura poco más de veinte segundos y pasan todos sin que la cosa se note. Al final las hileras se enganchan en una sola serpiente que acaba cerrándose sobre sí misma.

12-14 años · 18 min

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