El corro que se apaga
Descripción
Frenar juntos es más difícil que arrancar juntos, porque al final ya no hay una señal que obedecer y hay que apoyarse en lo que hacen los demás. Aquí el grupo descubre que mira de reojo, y que esa mirada periférica es lo que sostiene cualquier coreografía. La tentación de acabar deprisa para terminar antes es el único fallo que estropea el ejercicio.
Objetivo
Reducir progresivamente el ritmo de la marcha hasta una parada colectiva sin señal externa, ajustándose a la visión periférica.
Cómo se juega5
Toda la clase en corro amplio, sin agarrarse, caminando al pulso del pandero en un solo sentido.
Cada ocho tiempos hay una pausa breve y el corro cambia de sentido.
En cada tanda el pulso va más lento y las señales se espacian; nadie se detiene por su cuenta antes de tiempo.
En las dos últimas tandas el pandero desaparece y el corro sostiene el ritmo por su cuenta.
El ejercicio termina cuando el corro entero queda quieto en el mismo tiempo. Si no ocurre, se repite una vez más y se cierra igual.
Variantes2
Cada persona mira a la de enfrente en lugar de a la de al lado, lo que cambia por completo la información que recibe.
Media clase se detiene en la penúltima tanda y observa cómo la otra mitad resuelve la parada sin ellos.
Qué se trabaja
Seguridad3
Se camina con los ojos abiertos y con un brazo de distancia; nadie cierra los ojos para concentrarse.
Sin agarres de manos: quien va más rápido acabaría tirando de quien va más lento.
El suelo queda libre de material antes de empezar, porque la mirada va al corro y no a los pies.
Consejos para el profesor3
Baja el volumen del pandero al mismo tiempo que la velocidad. Si el último golpe suena igual de fuerte que el primero, el grupo no percibe que se está apagando nada.
No cantes la parada ni con la mirada. En cuanto te buscan la cara para saber cuándo parar, el ejercicio se acabó.
Guarda esto para el final de una sesión movida; puesto al principio no baja a nadie y se convierte en un paseo de siete minutos.
Adaptaciones NEE4
Visual
El pulso se dice además con la voz, cada vez más bajo, y quien lo necesite camina con una persona de referencia a media zancada por delante.
Auditiva
El pandero se sustituye por un brazo que baja marcando el pulso desde el centro del corro, con el gesto cada vez más pequeño.
Movilidad reducida
Se puede sostener la tarea desde una posición estable moviendo los brazos al pulso; la parada colectiva se ve igual y se comparte igual.
Cognitiva o de atención
Se anuncia de entrada que la tarea acaba en quietud, para que la parada no sorprenda. Las tandas se reducen a tres si la espera se hace larga.
Errores frecuentes
- Acelerar en la última tanda para acabar cuanto antes.
- Fijarse solo en la persona de al lado, con lo que el corro se parte en dos velocidades.
- Confundir lento con arrastrar los pies y perder por completo el pulso.