El gran twister
Descripción
Un tablero gigante de círculos de colores dibujado en el suelo. El docente canta una consigna —mano derecha en azul, pie izquierdo en rojo— y los cuatro jugadores de cada tablero la cumplen a la vez sin soltar lo que ya tienen puesto. Se aguanta lo que se pueda, y cuando se cae alguien se deshace y se empieza otra ronda.
Objetivo
Distinguir la derecha de la izquierda con prisa y sostener el peso repartido entre cuatro apoyos que no se eligen.
Cómo se juega6
Colocación
Un tablero de dieciséis círculos de colores por cada cuatro alumnos, con dos pasos libres entre tablero y tablero. Cada uno de pie en un lado del suyo, sin relojes ni pulseras y con las mangas subidas.
Arranque
El docente canta la primera consigna —«mano derecha, azul»— y los cuatro la cumplen a la vez, cada uno en un círculo distinto. Se empieza siempre con una mano y con el tablero vacío.
Qué se puede hacer
Se puede girar el cuerpo, agacharse y pasar por debajo del brazo de otro para llegar, pero solo se mueve el apoyo que se acaba de cantar; los demás se quedan donde están. Dos apoyos no comparten círculo: si el que toca está ocupado, se va a otro del mismo color.
Qué pasa cuando alguien se cae
No pasa nada y no sale nadie. Quien apoya la rodilla, el codo o cualquier otra parte del cuerpo en el suelo se levanta, se deshace el tablero entero y empieza una ronda nueva; antes se cuenta entre todos cuántas consignas habían aguantado.
Cómo termina
Se juegan cinco o seis rondas y cada tablero se queda con su mejor marca de consignas seguidas. Se cierra estirando muñecas, brazos y espalda, que es donde se ha trabajado.
Reinicio
Se encadenan las consignas de dos en dos —«mano derecha azul y pie izquierdo amarillo»— para que haya que retener dos órdenes, y se sigue con los mismos cuatro por tablero.
Variantes3
El docente canta dos órdenes de golpe y hay que colocarlas en el orden dicho. Ya no basta con reaccionar: hay que retener. Siguen valiendo las cuatro personas por tablero y la regla de que nadie carga su peso sobre el cuerpo de otro.
Cada alumno con su tablero pequeño de seis círculos y todos cumpliendo la misma consigna a la vez. Nadie se enreda con nadie, se multiplican las repeticiones y resuelve los grupos grandes y el primer día.
Se canta solo la parte del cuerpo y el color —«una mano en verde», «un pie en rojo»— sin derecha ni izquierda, y se deja deshacer un apoyo para poder llegar. El trabajo de equilibrio se mantiene entero y desaparece el atasco de la lateralidad.
Qué se trabaja
Seguridad3
El pie se coloca mirando dónde se posa: en un tablero lleno, lo que se pisa a ciegas es la mano del compañero.
Si una muñeca empieza a molestar, esa persona deshace su postura y sale del tablero; no se aguanta un apoyo doloroso hasta que acabe la ronda.
Nadie se apoya ni se sube encima de otro para llegar a un círculo: si desde donde se está no se alcanza, se va a otro del mismo color.
Consejos para el profesor2
Canta solo manos las dos primeras rondas; los pies entran cuando ya no miran al vecino para saber el color.
Colócate donde veas todos los tableros y canta despacio: si aceleras, ponen el apoyo sin mirar de qué color es.
Adaptaciones NEE4
Visual
Los círculos se distinguen además del color por la textura —uno liso, otro de cinta rugosa, otro de goma—, se le deja recorrer el tablero con las manos antes de empezar y la consigna se canta añadiendo la posición («azul, el de tu derecha, cerca»).
Auditiva
La consigna se enseña con dos tarjetas levantadas a la vez desde el mismo sitio, una de la parte del cuerpo y otra del color, y el dado gigante de colores hace visible lo que toca.
Movilidad reducida
Se juega la versión de un tablero para cada uno con toda la clase, que iguala la tarea sin señalar a nadie, y el suyo se coloca donde le sirva —en el suelo si llega o sobre una colchoneta a su altura—;
Cognitiva o de atención
Se juega a solo colores, con una consigna cada vez, y el docente la enseña sobre su propio tablero antes de cantarla.
Errores frecuentes
- Cantar «mano derecha» y «pie izquierdo» cuando aún no distinguen lados: se paran a mirar al vecino y copian su apoyo.
- Encadenar consignas sin deshacer nunca el tablero: los apoyos se acumulan y la ronda acaba en montón.
- Dibujar los círculos tan juntos que no cabe una mano por apoyo y dos alumnos pelean por el mismo color.