El hombre de madera
Descripción
En círculo, uno cambia la postura de un muñeco de madera articulado y el resto la copia con su propio cuerpo.
Objetivo
Trasladar al propio cuerpo una postura vista desde fuera, reconociendo qué articulación hay que mover para llegar hasta ella.
Cómo se juega6
Colocación
Cuatro grupos de seis o siete, cada uno sentado en su corro, con un brazo de separación entre unos y otros para poder estirarse sin tocar al de al lado y con los cuatro corros lo bastante separados como para que nadie mire el muñeco del vecino. En el centro de cada corro, su muñeco encima de una silla baja o de un banco, a la vista de todos. Con menos de doce alumnos, un solo círculo y un muñeco.
Arranque
En cada corro sale uno, cambia la postura de su muñeco moviéndole una sola articulación y vuelve a su sitio. Los demás miran unos segundos en silencio antes de moverse. El maestro va rotando de corro en corro.
Qué se puede hacer
Se mueve una sola parte por turno —un brazo, una pierna, la cabeza, el tronco— y siempre despacio, sin forzar la figura. El resto copia la postura en su sitio, de pie o sentado, sin salir de su corro. No se copia al vecino: se mira al muñeco.
Qué pasa cuando alguien no la saca
No pasa nada y no hay eliminación. Se vuelve a mirar, se dice en alto qué parte ha cambiado y se prueba otra vez; el que ha movido el muñeco puede hacer él la postura para enseñarla.
Cómo se complica
Se mueven dos articulaciones por turno; después se pide aguantar la postura contando hasta cinco; después se cambia el muñeco tapándolo con una camiseta y hay que descubrir qué ha cambiado antes de copiarlo.
Reinicio
Si un corro se dispersa o se pierde el silencio, ese grupo pasa dos rondas por parejas —uno pone una postura con su propio cuerpo y el otro la copia— y vuelve al muñeco después. No se saca a nadie del corro ni se le quita el turno como castigo.
Variantes3
la postura se copia de pie y se aguanta cinco segundos apoyando un solo pie en el suelo, siempre sobre el propio suelo y sin subirse a bancos ni a sillas.
sin muñeco, por parejas
Uno hace de figura y se deja colocar, y el otro le mueve una articulación cada vez, tocando solo muñecas y hombros, pidiendo permiso antes y avisando de dónde va a tocar; luego se cambian los papeles. Es la salida buena para el día en que no hay cuatro muñecos.
el maestro pasa por los cuatro corros colocando él los muñecos en posturas grandes y muy claras, brazos arriba o una pierna adelante, y solo se copia la mitad de arriba del cuerpo.
Consejos para el profesor5
El muñeco tiene que verse, y uno de treinta centímetros desde el otro lado de un corro de 25 no se ve: por eso van cuatro corros pequeños y no uno grande, y aun así conviene ponerlo alto.
Si solo tienes un maniquí de madera, recorta las otras tres figuras en cartulina el día antes con encuadernadores en las articulaciones: se ven mucho mejor de lejos y no se rompen.
La tentación de la clase entera es copiar al vecino en vez de mirar al muñeco; se corta pidiendo que todos cierren los ojos, cambiando la figura y contando hasta tres para que los abran y hagan la postura a la vez.
Lo que engancha no es copiar, es mover el muñeco: con cuatro corros toca cuatro veces más, pero llévalo apuntado igual, porque si no siempre se quedan los mismos tres sin turno.
Es un juego que baja el pulso de la clase, así que va muy bien para cerrar.
Adaptaciones NEE3
Movilidad reducida
La postura se copia con la parte del cuerpo que se mueva y vale hacerla solo con los brazos o solo con la cabeza; muchas de las posturas se plantean sentadas para que las pueda reproducir en igualdad, y no se sujeta, se apoya ni se ata nada a la silla de ruedas.
Visual
Se le deja tocar el muñeco antes y después de cada cambio, con las manos y sin prisa, y un compañero le describe en alto la postura («brazo derecho arriba, rodilla izquierda doblada»); si es baja visión, muñeco grande, fondo liso y luz de frente.
Auditiva
El cambio de turno se marca levantando el muñeco en alto y la consigna se enseña haciendo la postura además de decirla; se le sienta donde vea de frente la cara del maestro. Cognitiva o de conducta: se empieza con posturas de una sola parte y muy exageradas, se nombra en alto la parte que ha cambiado y se le da pronto el turno de mover el muñeco, que es lo que engancha; si estar sentado esperando le cuesta, hace el juego de pie.