Descripción
Un lago dibujado en el suelo con aros dentro haciendo de piedras. El grupo se desplaza alrededor como diga el docente y, a la voz de «¡que viene el lobo!», cada uno entra en una piedra con los dos pies dentro del aro. Hay menos piedras que alumnos, así que en algunas hay que caber de dos en dos.
Objetivo
Reaccionar a una señal que llega de improviso y frenar con un salto corto a un sitio pequeño y marcado.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — El lobo cuenta hasta tres: al entrar en la piedra hay que quedarse quieto y a la pata coja mientras el lobo cuenta hasta tres. Se puede cambiar de pie y bajar el otro si se pierde el equilibrio, pero sin salir del aro. La pata coja es solo aquí, parados dentro de la piedra: nadie se desplaza así alrededor del lago. Otra organización — Dos lagos: se hacen dos lagos más pequeños, uno en cada mitad del espacio, con la mitad del grupo en cada uno. Se corre menos rato por vuelta pero se entra el doble de veces, y el docente se coloca entre los dos y ve de cerca cómo caen. Más fácil — Piedras para todos: hay una piedra por alumno, así que no hay que compartir ninguna, y se entra andando: basta con meter los dos pies dentro del aro. Se quita la prisa y queda el gesto de frenar y colocarse.
Consejos para el Profesor
Comprueba el suelo antes que ninguna otra cosa: sobre parqué encerado o baldosa mojada, un aro de plástico bajo un pie es una caída, y ahí el juego se hace con tiza o no se hace. Da la señal cuando el grupo esté lanzado y mirando hacia delante, no cuando ya te esté esperando. Y no caigas en ir quitando piedras hasta que alguien se quede fuera: en cuanto empiezas, el que se queda fuera es siempre el mismo, y este juego se sostiene precisamente porque nadie se queda mirando.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: tiene una piedra propia más grande y siempre en el mismo sitio, cerca de su recorrido, y entra en ella andando o con la silla; la vuelta alrededor del lago la da por la parte de dentro, que es más corta, a su ritmo. Como su piedra no puede ser un aro que se mueva bajo la rueda o el pie, se le marca con tiza o con una zona pintada: la regla de no pisar el borde vale igual para él que para todos. Visual: recorre el contorno del lago andando antes de empezar y toca las dos piedras que va a usar, que son siempre las mismas y están siempre en el mismo sitio; se desplaza con un compañero al lado que va nombrando lo que viene, y la señal del lobo la da el docente en voz alta y la repite el grupo. Auditiva: la señal del lobo se dobla con un gesto grande —los dos brazos en alto— que hace el docente colocado dentro del lago, a la vista de todos, y que repite todo el grupo al oírla, con lo que se ve desde cualquier punto de la vuelta. Cognitiva: se juega la versión con una piedra por alumno y entrando andando, con la misma forma de desplazarse durante varias rondas seguidas y la señal siempre con las mismas palabras.