El lazarillo
Descripción
Por parejas, cogiendo la cuerda por los extremos y uno de los dos va guiando al otro. El que va detrás cierra los ojos y el que va delante hace de lazarillo evitando colisiones. Se trabaja la percepción del cuerpo y del espacio desarrollando también la resistencia.
Objetivo
Desarrollar la percepción del cuerpo y del espacio, y desarrollar la resistencia.
Cómo se juega5
Formar parejas.
Cada pareja coge la cuerda por los extremos.
Uno cierra los ojos y el otro hace de lazarillo.
El lazarillo guía a su pareja por el espacio evitando colisiones.
Tras un tiempo, cambio de roles.
Variantes3
Con pies juntos
Saltando o en cuadrupedia
Hacerlo en reptaciones
Qué se trabaja
Seguridad3
El lazarillo va al lado y por delante del hombro de su pareja, nunca detrás: el que lleva los ojos cerrados tiene que oírle la voz por delante para saber hacia dónde va.
Quien lleva los ojos cerrados anda con el brazo libre flexionado por delante del pecho, que es lo que amortigua si el aviso llega tarde.
La cuerda se sostiene por el extremo con la mano abierta; si el que no ve la suelta o se para, el lazarillo se para también en vez de tirar para que siga.
Consejos para el profesor2
Cuerda corta y guía andando: con más parejas en el espacio, ir deprisa a ciegas no se sostiene.
Pregunta al final quién se sintió seguro y quién no: esa respuesta te dice qué parejas repetir.
Adaptaciones NEE3
Visual
Este es su juego y lo primero es que haga de lazarillo, no de guiado: guiar con la voz sabe hacerlo mejor que nadie del grupo y conviene que se vea.
Movilidad reducida
Si va en silla, hace de guiado con los ojos cerrados sujetando la cuerda y propulsándose él, que guiar no es empujar la silla, y hace su turno de lazarillo dando las indicaciones desde su sitio.
Cognitiva o de atención
Recorridos cortos y rectos al principio, con tres palabras pactadas (para, izquierda, derecha) y cambios de rol frecuentes;
Errores frecuentes
- Dar cuerdas largas: el guiado va tres metros por detrás y no recibe ninguna referencia de giro.
- Dejar que el lazarillo corra: el de atrás va a ciegas y llega al primer obstáculo sin frenar.
- Olvidar el cambio de roles: acaba yendo con los ojos cerrados siempre el más confiado.