El molino de cuerda
Descripción
Uno gira sobre sí mismo con una cuerda estirada a ras de suelo y el resto, en corro alrededor, tiene que ir saltándola cada vez que le llega.
Objetivo
Saltar en el momento justo un obstáculo que llega solo, sin poder elegir cuándo.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Los dos sentidos: El del centro cambia el sentido del giro cuando quiere. El corro deja de poder anticipar por el ritmo y tiene que mirar de verdad. Otra organización — El molino doble: Dos molinos en el mismo corro, en lados opuestos y girando a distinta velocidad. Llegan dos cuerdas en momentos distintos y hay que atender a las dos. Más fácil — La cuerda que no llega: El corro se hace más grande, de modo que la cuerda pasa muy cerca pero sin llegar del todo, y se salta igual. Se practica el momento del salto sin la penalización de tocarla.
Consejos para el Profesor
Ser el molino cansa y marea: cambia cada minuto largo, y que el que sale se quede quieto un momento antes de incorporarse al corro. La cuerda a ras de suelo siempre; en cuanto uno la levanta a la altura de la espinilla, ese es el golpe que hace daño.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: se coloca en el corro donde la cuerda no llegue y marca el momento del salto con los brazos, o hace de molino desde su posición girando la cuerda con el brazo; el contenido —anticipar el momento— es el mismo. Visual: la cuerda lleva un saquito que se oye al arrastrar y el molino cuenta en voz alta cada vuelta, así que el momento es audible; se coloca donde llegue más justo. Auditiva: el arranque se marca con un gesto, y el propio giro es una referencia visual constante. Cognitiva: se juega con la versión en que la cuerda no llega del todo, hasta que el salto salga en el momento correcto.