El nombre y el gesto
Descripción
Primera actividad del curso. En círculo, cada alumno dice su nombre acompañado de un gesto que se inventa en el momento, y el grupo entero repite nombre y gesto a la vez. Cuando la vuelta se completa, el círculo se deshace y todos se desplazan libremente: a cada señal hay que saludar al compañero que se tenga más cerca diciendo su nombre y haciendo su gesto. Así los nombres se aprenden moviéndose y no sentados en fila esperando el turno.
Objetivo
Aprenderse los nombres del grupo en movimiento y perder la vergüenza de exponerse delante de los demás el primer día.
Cómo se juega6
Colocación
Todo el grupo en círculo amplio, de pie, separados un brazo entre sí. El docente se coloca dentro del círculo, no fuera.
Arranque
El docente empieza. Dice su nombre y hace un gesto corto de cuerpo entero (un salto, un giro de brazos, una postura). El grupo repite nombre y gesto una sola vez.
Qué se puede hacer
El gesto lo elige cada uno y vale cualquiera que se pueda hacer en el sitio. No vale un gesto que obligue a tocar a otro ni a tirarse al suelo. Quien no quiera inventarse uno puede copiar el de un compañero diciendo de quién lo coge.
Qué pasa cuando se cierra la vuelta
El círculo se abre y todos se desplazan por el espacio a marcha, sin correr. A cada señal del docente, cada uno se para frente al compañero más cercano y se saludan diciendo el nombre del otro y haciendo su gesto.
Cómo se va complicando
En la segunda ronda de saludos hay que buscar a alguien con quien no se haya saludado todavía. En la tercera, el docente señala a un alumno y el grupo tiene que decir su nombre y hacer su gesto a la vez.
Reinicio
Si el grupo se atasca porque no recuerda los nombres, se vuelve al círculo y se da una vuelta rápida solo de nombres, sin gestos, y se retoman los saludos. No se repite la ronda entera de gestos: aburre y ya ha cumplido su función.
Variantes3
La cadena
Cada uno, antes de decir su nombre, repite el nombre y el gesto del compañero anterior. Los últimos del círculo acaban repitiendo una cadena larga, así que conviene empezar la cadena por varios puntos distintos del círculo y no por uno solo.
Dos círculos
Con más de veinticinco alumnos se hacen dos círculos que funcionan a la vez con dos adultos, o uno con el docente y otro dirigido por un alumno de sexto si es una sesión compartida. Se juntan al final para la fase de saludos por el espacio, que es la que mezcla de verdad.
Con tarjeta
Quien no se decide lleva una tarjeta con tres gestos dibujados y elige uno. Sirve para el alumnado que llega nuevo al centro y no conoce a nadie, que es justo el que más se bloquea el primer día.
Consejos para el profesor6
El círculo tiene que ser amplio de verdad: si los alumnos se tocan con los codos, los gestos se convierten en empujones y se pierden diez minutos.
Marca el círculo antes con conos y que cada uno se ponga detrás de uno.
Empieza tú con un gesto exagerado y algo ridículo: el nivel de vergüenza del grupo lo fijas tú en los primeros diez segundos.
Si esperas a que salga solo, no sale.
No corrijas los gestos ni pidas que sean bonitos; el gesto es una etiqueta para acordarse de un nombre, no una coreografía.
Y no des la vuelta al círculo en orden estricto si ves que a alguien le está subiendo la angustia según se acerca su turno: salta y vuelve a él más tarde, cuando ya haya visto a otros quince hacerlo.
Adaptaciones NEE3
Movilidad reducida
El gesto puede ser solo de brazos, de cabeza o de expresión de la cara, y vale igual; el grupo lo repite tal cual, sin adaptarlo ni exagerarlo. En la fase de saludos, quien se desplace en silla marca un punto del espacio y son los compañeros quienes se acercan a saludarle, de forma que no tenga que perseguir a nadie. Nada se ata a la silla.
Visual
En el círculo se anuncia en voz alta quién va a hablar antes de que lo haga, y cada uno acompaña su gesto de un sonido propio (una palmada, un pisotón, un chasquido), que es lo que permite reconocerlo después. En la fase de saludos, el alumno se queda en una zona acotada por huellas de goma pegadas al suelo o cinta de carrocero rugosa, nunca por una cuerda, y son los compañeros los que llegan hasta él diciendo su nombre al acercarse.
Auditiva
Las señales de arranque y parada se dan con el brazo en alto y con una tarjeta de color, no con la voz ni con silbato. El nombre de cada uno se muestra además escrito en un cartón que se sostiene mientras se hace el gesto, y en los saludos se enseña el cartón antes de gesticular. Cognitiva o de conducta: se permite copiar el gesto de otro sin penalización y se reduce a dos las rondas de saludos; si el círculo grande agobia, se hace primero en grupos de cinco y luego se unen los grupos.