El objeto ciego
Descripción
Búsqueda a ciegas guiada por el corro. Unos pocos rastrean el suelo con los ojos tapados mientras el resto, sentado alrededor, solo puede ayudar hablando; y como todos a la vez no se entiende nada, hay que repartir el turno de palabra y decir algo que de verdad sirva a quien no ve.
Objetivo
Orientarse sin la vista siguiendo indicaciones habladas, y aprender a dar una indicación que sirva.
Cómo se juega6
Colocación
El grupo sentado formando un corro grande y sin nada por el suelo. Dos o tres jugadores en el centro, a cuatro patas y con el antifaz puesto. El docente deja el objeto dentro del corro.
Arranque
A la señal, los del centro empiezan a buscar con las manos, siempre a gatas y despacio. El corro guía con la voz.
Qué se puede hacer
Los de fuera solo pueden hablar, nunca tocar ni levantarse, y hablan por turnos: guía únicamente quien tiene el objeto blando en la mano, que va pasando de uno a otro.
Qué pasa cuando lo encuentran
Quien lo coge se quita el antifaz, se sienta en el corro y entra otro. No hay ganador: se cuentan en voz alta las indicaciones que han hecho falta y se intenta bajar ese número.
Cómo termina
Cuando han pasado por el centro todos los que quieran. Como el corro ya está sentado y en voz baja, se encadena con la despedida.
Reinicio
Se cambia el objeto de sitio con los buscadores ya vendados, y entran los siguientes.
Variantes3
Se prohíbe decir «derecha», «izquierda», «alante» y «atrás». Hay que guiar con referencias — «hacia la portería», «hacia donde está Marta»—, que es como se orienta de verdad quien no ve.
Cada pareja tiene su buscador y su guía, todos a la vez por el espacio. Se acaba la espera y cada niño guía de verdad, en vez de esperar turno para hablar.
El objeto lleva un cascabel y el docente lo agita cada pocos segundos. Se puede encontrar por el oído, y la voz del corro solo ayuda.
Qué se trabaja
Seguridad2
Retirar obstáculos y utilizar un guía cuando se limite la visión.
Vaciar el corro de material y mantener sentados a los de fuera mientras alguien busca a gatas.
Consejos para el profesor2
Enseña al corro a guiar con «caliente» y «frío»: a los cuatro años izquierda y derecha no le sirven a quien va a ciegas.
Pide que busquen con una mano barriendo el suelo por delante; sin eso avanzan con la cabeza por delante.
Adaptaciones NEE3
Visual
No se le pone antifaz y entra a buscar desde el mismo punto que los demás; cuando guía, se sienta al lado de quien reparte el objeto blando para saber por el tacto cuándo le toca hablar.
Auditiva
No se le venda si depende de la lectura labial: busca con los ojos cerrados y el docente a la vista, y el turno de palabra en el corro se le pasa con el objeto blando en la mano.
Movilidad reducida
Busca desde sentado dentro de un espacio más pequeño, con el objeto siempre a su alcance, o hace de guía fijo, que es el papel que más se trabaja.
Errores frecuentes
- Dejar hablar al corro entero a la vez: el que busca oye ocho indicaciones contrarias y se queda quieto en el centro.
- Dejar el objeto a un palmo de los que buscan: lo encuentran en tres segundos y no llega a haber guía.
- Meter a más de tres buscadores a gatas: chocan de cabeza en el centro y se acaba la calma de la vuelta.