El pase que cuenta la sesión
Descripción
En círculos de seis el balón va raso y con el interior, a tres metros escasos. Quien recibe lo para con la suela, dice una frase sobre la sesión que acaba de terminar y solo entonces pasa, y el balón solo puede ir a quien todavía no ha hablado en esa ronda. Al empezar cada ronda el círculo se cierra un paso, y la voz baja con la distancia.
Objetivo
Cerrar la sesión bajando la activación mediante pases cortos y controlados, y repartir el turno de palabra por regla para que todo el grupo verbalice su experiencia.
Cómo se juega5
El pase es raso y con el interior. Un balón que se levanta por encima del tobillo se repite: aquí no hay ninguna razón para levantarlo.
Quien recibe para el balón con la suela, dice su frase y solo entonces pasa. No se habla con el balón en movimiento.
El balón solo puede ir a un compañero que aún no haya hablado en esa ronda. Cuando quedan dos, no hay elección posible.
Nadie interrumpe, corrige ni valora en voz alta lo que dice otro. Quien no quiera decir nada dice su nombre y pasa: el turno se respeta igual.
Al empezar cada ronda el círculo se cierra un paso. La distancia de pase se acorta y la voz baja con ella.
Variantes3
Antes de pasar hay que decir el nombre de quien recibe. Suma una tarea de atención a quién queda por hablar sin cambiar el ritmo ni la distancia.
Cada ronda tiene un tema fijo cantado por el maestro: qué me ha costado, qué he hecho bien, qué ha hecho bien alguien de mi equipo. La tercera es la que más cambia el clima del grupo.
Se juntan dos círculos para la última ronda, con un balón y doce personas a cuatro metros de distancia. La ronda es más larga y la escucha se hace más exigente; el pase sigue siendo raso y corto.
Qué se trabaja
Seguridad3
El pase es raso y a tres metros. Con seis o siete personas de pie en círculo, la mitad de ellas mirando a quien habla y no al balón, un pase alto llega a una cara desprevenida: es la única forma real de hacerse daño en esta ficha y por eso la regla es la primera.
Los cuatro círculos se separan al menos seis metros entre sí y ninguno se coloca a menos de dos metros de una pared o una portería. Un balón que sale de un círculo lo recupera andando quien lo pasó, nunca el compañero del círculo vecino que lo tenga más cerca.
El balón se para con la suela apoyando el pie encima sin cargar el peso. Con el grupo quieto y de pie, un alumno que se sube al balón cae hacia dentro del círculo, sobre otro.
Consejos para el profesor2
Ponte dentro de un círculo y habla tú también cuando te llegue el balón, diciendo algo concreto y breve. Si te quedas fuera dirigiendo, la ronda se convierte en una evaluación y las frases se vuelven de compromiso.
No cierres la ronda comentando lo que ha dicho el grupo. El valor está en que cada uno se oiga a sí mismo delante de sus compañeros, y un resumen del maestro al final lo convierte otra vez en una clase.
Adaptaciones NEE4
Visual
Se coloca entre dos compañeros de voz conocida que le anuncian el pase antes de darlo ('va raso, a tu pie derecho'). El balón es sonoro y el suelo bajo su posición se marca con cinta adhesiva rugosa para que sepa dónde está el borde del círculo. Al pasar, dice el nombre de quien recibe y ese compañero responde con la voz para orientarlo.
Auditiva
El círculo se cierra a metro y medio desde la primera ronda para él, con todos los compañeros dentro de su campo visual y hablando de frente. Quien va a hablar levanta la mano antes de empezar, y las tres frases posibles están escritas en tarjetas de color que se muestran mientras se dicen.
Movilidad reducida
El alumno participa sentado en una silla o en un banco integrado en el círculo, con la distancia de pase reducida a dos metros por ambos lados. Recibe el balón rodando y lo devuelve con el pie o con la mano por el suelo. Su turno cuenta igual y la regla de no pasar a quien ya ha hablado le garantiza la palabra. No se le fija ni se le ata nada.
Cognitiva o de atención
Se reduce a un círculo de cuatro personas y a una sola pregunta durante toda la actividad, dicha antes de cada ronda. El alumno habla en primer lugar, cuando aún no hay nada que recordar, y tiene delante una tarjeta con tres inicios de frase entre los que elegir.
Errores frecuentes
- Pasar a un compañero que ya ha hablado porque está mejor colocado. Rompe lo único que sostiene la ficha; conviene detener la ronda y volver al que quedaba.
- Comentar en voz alta lo que dice otro, aunque sea para darle la razón. Basta con recordar la regla una vez: la ronda se sostiene sola a partir de la segunda.
- Hablar con el balón todavía rodando, con lo que nadie oye la frase y la ronda se acelera. El balón parado bajo la suela es la señal de que se puede hablar.