Descripción
Calentamiento de encuentro: se anda y se trota por todo el espacio y, cada vez que el docente nombra una parte del cuerpo, hay que saludar con ella al primer compañero que se cruce, diciéndole el nombre. Codo con codo, espalda con espalda, palma con palma.
Objetivo
Entrar en calor moviéndose por todo el espacio y reconocer las partes del cuerpo usándolas para saludar y aprender los nombres de la clase.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Saludo de dos: El docente nombra dos partes distintas a la vez, «codo con rodilla», y la pareja tiene que ponerse de acuerdo en un segundo sobre quién pone cada una. Aparece la negociación y, si se añade el lado, la lateralidad respecto al otro. Otra organización — Dos grupos que se cruzan: Media clase anda en un sentido dentro de un pasillo ancho y la otra media en el contrario, y se saluda a quien se cruza de frente. Todo el mundo tiene siempre a alguien delante, no queda nadie sin pareja y desaparecen los grupitos de amigos. Más fácil — Solo con las manos: Se saluda siempre chocando la palma y diciendo el nombre, sin cambiar de parte del cuerpo. Se quita la orden que hay que escuchar y queda lo que de verdad cuesta el primer día, que es moverse por el espacio y encontrarse con gente.
Consejos para el Profesor
El fallo del juego es que acabe en cuatro amigos saludándose en un rincón: en cuanto veas grupitos, cambia la forma de desplazarse y manda «al que no hayas saludado todavía». Decir el nombre al saludar es lo que hace que este juego valga el primer día de curso; en dos sesiones se sabe la clase entera. Empieza andando y sube a trote solo en las últimas órdenes: si arrancas corriendo, los choques son inmediatos.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: se desplaza por el espacio como pueda y el saludo se hace a su altura: quien se encuentra con él baja el codo, el hombro o la mano hasta donde llegue. La orden se cumple igual para los dos; lo que se ajusta es la altura, no la tarea. Visual: anda con un compañero de referencia que le avisa de quién viene y por qué lado, y el nombre se dice siempre antes de tocar, que aquí es la regla de todos y no una excepción para él; el espacio se delimita con la pared a un lado y conos altos al otro, y nunca con cuerdas ni con nada suelto por el suelo, que en un juego de andar mirando a los lados es justo lo que se pisa. Auditiva: el docente nombra la parte del cuerpo y a la vez se la señala sobre su propio cuerpo, desde un sitio visible y sin música de fondo; con música, la parada se marca además con el brazo en alto. Cognitiva: juega la versión de solo con las manos, con un único saludo, y se añade una parte nueva cada varias órdenes; el docente se mueve con él las primeras rondas y saluda a su lado.