El sol solitario
Descripción
Corro doble: las nubes sentadas en círculo y un sol de pie detrás de cada una. Sobra al menos un sol, que llama a una nube guiñándole un ojo; ella tiene que cruzar y sentarse delante de él antes de que su propio sol la avise diciendo su nombre. Es un juego de atención con carreras muy cortas, no un juego de correr.
Objetivo
Mantener la atención puesta en dos sitios a la vez: en quien te llama y en quien te vigila.
Cómo se juega6
Colocación
Las nubes sentadas en un círculo amplio, cada una en su aro y mirando al centro, con dos pasos entre una y otra. Detrás de cada nube, su sol, de pie y con las manos en la espalda. Con veinticuatro alumnos salen once nubes y trece soles, así que quedan dos aros vacíos.
Arranque
Los soles que se han quedado sin nube miran a las nubes y le guiñan un ojo a la que quieran. Todo se hace en silencio: nadie señala ni llama por el nombre.
Qué se puede hacer
La nube que recibe el guiño se levanta y cruza el círculo por el centro, andando rápido, hasta sentarse en el aro vacío. Su sol, el que estaba detrás de ella, puede impedirlo diciendo su nombre en voz alta antes de que se haya levantado del todo; si llega a tiempo, la nube se queda y el sol solitario tiene que buscar otra.
Qué pasa cuando la nube consigue cambiarse
El sol que se queda con el aro vacío delante pasa a ser sol solitario y guiña él. El juego no se para en ningún momento: siempre hay alguien llamando.
Cómo termina
A los cuatro o cinco minutos se cambian los papeles, los soles se sientan y las nubes se ponen de pie detrás, y se juega otro tanto.
Reinicio
Se juega con dos círculos más pequeños a la vez, de doce o catorce cada uno, que es donde el juego funciona de verdad porque a cada nube le llaman mucho más a menudo.
Variantes3
se dejan tres o cuatro aros vacíos, de modo que hay varios guiños al mismo tiempo y varias nubes cruzando. Hay que mirar a todos los soles sueltos y a la vez estar pendiente del propio. Se mantiene que se cruza andando rápido, por el centro y nunca por detrás de los que están sentados.
la clase se parte en dos círculos de doce o catorce, cada uno con su sol solitario. A cada nube le toca el triple de veces y no hay ni un minuto de espera; el docente se coloca entre los dos círculos, desde donde ve los dos.
en vez de guiñar, el sol solitario dice el nombre de la nube a la que llama. Se acaban las dudas de "¿me ha guiñado a mí?" y el juego arranca a la primera; el sol de esa nube tiene entonces que reaccionar diciendo "¡mía!" antes de que se levante.
Qué se trabaja
Seguridad
Delimitar el espacio y dejar distancia para frenar.
Consejos para el profesor2
Haz una vuelta de nombres antes de empezar; en septiembre medio grupo no sabe cómo se llama la nube que tiene delante.
Cambia soles y nubes a mitad: sentado en el aro se está muy cómodo y nadie propone levantarse.
Adaptaciones NEE3
Visual
Toda la clase juega con el nombre en voz alta, no solo él, y el sol solitario da además dos palmadas desde su sitio, de modo que la nube sabe hacia dónde cruzar sin necesidad de ver el hueco;
Movilidad reducida
Hace de nube y cruza el círculo por el centro a su ritmo, con la regla de que su sol tiene que contar hasta tres antes de poder avisar; O hace de sol, que es el papel que decide el juego y no exige desplazarse.
Cognitiva o de atención
Se empieza con el nombre en voz alta, en un círculo pequeño y sin la regla del aviso, con el docente al lado del sol solitario recordándole a quién puede llamar;
Errores frecuentes
- No comprobar que cada sol se sabe el nombre de su nube: sin nombre no puede avisar y el juego se cae.
- Permitir que los soles pongan las manos en los hombros de su nube: la sujetan y ya no hay carrera posible.
- Dejar que se señale o se llame en voz alta al elegir: se acaba el guiño y con él la atención silenciosa.