Descripción
Trenes de cuatro a seis, cogidos por la cintura del de delante, que recorren el espacio siguiendo a su locomotora. El docente marca con la pandereta la velocidad —la salida, la cuesta, la llegada a la estación— y en cada parada la locomotora se va a la cola y manda el siguiente.
Objetivo
Ajustar el propio paso al del de delante y cambiar de ritmo sin romper el tren.
Instrucciones
Variantes
Más difícil — Tren con vías: El recorrido va marcado por seis conos que hay que rodear en zigzag, siempre por fuera y sin pisar ninguno, y se hace entero sin soltarse. Sigue siendo andando: lo difícil es la trayectoria, no la velocidad. Otra organización — Estaciones asignadas: En vez de circular libremente, el docente dice en voz alta a qué estación va cada tren, y allí cambia de locomotora. Se acaban los cruces, se ve mejor quién manda y aparece el problema de encontrar el camino. Más fácil — Tren de tres sin agarrar: Vagones de tres que van uno detrás de otro sin tocarse, a un brazo de distancia, copiando el ritmo del primero. Desaparece el tirón y se queda solo el ajuste del paso, que es lo que cuesta al principio.
Consejos para el Profesor
La tentación es montar un tren con la clase entera, y es justo lo que no funciona: en la primera curva el último va corriendo y se cae. Con cuatro o cinco trenes de cinco tienes el mismo juego y ningún látigo. Marca tú el sentido de circulación desde el principio, o acabarás con trenes de frente. Y cambia de locomotora cada minuto y medio: es lo que hace que todos manden, y mandar es la mitad de la gracia.
Adaptaciones NEE
Movilidad reducida: hace de locomotora, que es el papel con más contenido —elige el camino y marca el ritmo—, y también de vagón, con los de al lado ajustando el paso a su velocidad; si usa silla, se coloca de locomotora y los vagones van detrás sin agarrarse a la silla y sin empujarla nunca. Visual: va de segundo vagón con las manos en los hombros del de delante, que es su guía, y la locomotora avisa en voz alta de cada curva y de cada parada; el suelo del recorrido se deja completamente libre: nada que pisar dentro de las vías, ni aros ni cuerdas ni cintas. Auditiva: el ritmo va con la pandereta y además con el brazo del docente, que sube y baja a la vista de todos; las paradas se avisan con el brazo en alto y la locomotora de su tren siempre queda dentro de su campo de visión. Cognitiva: tren de tres, dos únicas órdenes —andar y parar—, el mismo recorrido en todas las vueltas y un turno de locomotora anunciado antes de que le toque.