Descripción
Cada alumno es una peonza dentro de su círculo: gira sobre sí mismo las vueltas que le pide su compañero y, a la voz de «¡para!», tiene que detenerse de pie y dentro del círculo mirando a un punto fijo. El compañero cuenta las vueltas, da la señal y está a un paso para sujetarle si se desvía.
Objetivo
Controlar la parada después de girar: recolocar el cuerpo y saber dónde se está cuando todo ha dado vueltas.
Cómo se juega6
Colocación
Por parejas, cada una con su círculo pintado en el suelo y con dos brazos de distancia hasta la pareja de al lado. Uno dentro, de pie con los pies juntos y los brazos cruzados sobre el pecho; el otro fuera, a un paso.
Arranque
El de fuera dice «¡ya!» y el trompo empieza a girar sobre sí mismo, siempre hacia el mismo lado, dando pasos pequeños.
Qué se puede hacer
Se gira despacio o deprisa, pero de pie, sin saltar y sin echar la cabeza hacia atrás. Al principio, dos vueltas seguidas como máximo, y el de fuera las cuenta en voz alta.
Qué pasa cuando el compañero dice «¡para!»
El trompo se detiene, abre los pies, dobla un poco las rodillas y aguanta tres segundos dentro del círculo, mirando a un punto fijo. El de fuera está a un paso con las manos preparadas para sujetarle por los hombros si se desvía, y no le toca si no hace falta.
Cómo termina
Se cambian los papeles cada tres giros. Al final se prueba a parar mirando al cono de color que diga el compañero, y se comenta qué ayuda más a no salirse.
Reinicio
Se sube a tres vueltas, y solo con las parejas en las que el trompo ha parado de pie las tres veces seguidas.
Variantes3
antes de empezar, el compañero dice a qué cono hay que quedarse mirando al parar, y hay que llegar ahí. Se sigue girando el mismo número de vueltas y se sigue parando dentro del círculo: lo que cambia es que hay que saber dónde se está mientras se gira.
los círculos se pintan formando un corro grande, cada trompo mirando hacia dentro y su pareja justo detrás, a un paso. El docente dirige desde el centro y todas las parejas giran a la vez, así que ve todas las paradas de un vistazo y nadie espera turno. Cada uno sigue teniendo a su compañero al lado.
se gira solo media vuelta o una entera y se para. Se puede apoyar una mano en la mano del compañero, que la tiene extendida a la altura de la cadera, para frenar sin salirse.
Qué se trabaja
Seguridad2
Evitar entradas de cabeza y saltos en zonas de poca profundidad.
Mantener libre el recorrido y mirar por encima del hombro al desplazarse hacia atrás.
Consejos para el profesor2
Enseña a clavar la mirada en un punto de la pared al parar: sin punto fijo no hay parada de pie que aguante.
Aleja los círculos de bancos, paredes y material: el trompo que se pasa de vueltas se va justo donde no mira.
Adaptaciones NEE4
Visual
El borde del círculo se marca además con una tira de cinta adhesiva pegada al suelo, que no se levanta ni rueda bajo el pie y por eso no rompe la regla de no tener material suelto en el círculo, y se recorre andando antes de empezar;
Auditiva
Los dos gestos se acuerdan antes y el docente los usa también con el grupo entero.
Movilidad reducida
Gira lo que su cuerpo permita dentro de su círculo —media vuelta, el tronco, la cabeza y los brazos, o la silla— con el mismo número de repeticiones y el mismo trabajo de parar, colocarse y quedarse quieto mirando a un punto, que es el contenido de la sesión;
Cognitiva o de atención
Se empieza con media vuelta y con la mano del compañero como apoyo, contando en voz alta entre los dos, y no se sube de vueltas hasta que pare de pie tres veces seguidas.
Errores frecuentes
- Permitir más de dos vueltas seguidas el primer día: se marean, salen del círculo y el compañero no llega a sujetar.
- Pintar los círculos a menos de dos brazos: el que se desvía al parar cae encima de la pareja de al lado.
- Dejar pasar los giros con la cabeza echada atrás o a saltos: el mareo se multiplica y la parada es imposible.