El vigilante del museo
Descripción
Aguantar quieto es fácil un segundo y difícil quince, y ahí está el juego: los silencios van creciendo mientras alguien pasa al lado buscando el temblor de un dedo. Quien vigila no puede tocar, hablar ni pegarse, porque su único recurso es mirar, y cazar a alguien le devuelve al pedestal. La música al volver descongela el museo entero.
Objetivo
Asumir roles, tomar decisiones sencillas y cuidar a las personas y el material.
Cómo se juega6
La clase se reparte por la pista, que es el museo
Cinco hacen de vigilantes y los demás de estatuas. Cada estatua ocupa una marca del suelo.
Al apagarse la música, las estatuas se congelan en la postura que tengan. Los vigilantes recorren el museo andando y mirando.
Los vigilantes no tocan, no hablan y no se acercan a menos de un paso: solo miran. Las estatuas no cambian de postura.
Si un vigilante ve moverse a una estatua, cambian el papel en el acto: la estatua pasa a vigilar y el vigilante ocupa su marca.
Cuando vuelve la música, las estatuas se despegan y andan por el museo hasta el silencio siguiente. Así nadie está quieto mucho rato.
Ocho silencios, cada vez más largos
Cinco, diez y quince segundos. Se acaba con todas las estatuas sentadas y respirando despacio.
Variantes2
Realizar la misma dinámica por parejas cooperativas.
Usar música lenta como señal de inicio y parada.
Qué se trabaja
Seguridad2
La postura de estatua se elige estable y con los dos pies en el suelo, sin apoyarse en la pared ni en otro compañero.
El museo se recorre andando y el cambio de papel se hace en el sitio, sin carreras entre las estatuas.
Consejos para el profesor2
Nombra el papel y lo que implica en una frase, no en tres.
Deja que el grupo resuelva un fallo antes de intervenir tú.
Adaptaciones NEE4
Visual
El vigilante camina marcando el paso con los pies y dice «miro» al pararse; ella se queda quieta al oírlo.
Auditiva
El vigilante lleva el brazo levantado mientras mira; al bajarlo, todos pueden volver a moverse.
Movilidad reducida
Hace de estatua con brazos y cara desde la silla; cuando le toca vigilar, recorre el museo y decide quién se movió.
Cognitiva o de atención
Estatua de cinco segundos contados en voz alta, con la postura elegida y probada antes de empezar la ronda.
Errores frecuentes
- Dar la responsabilidad sin haber acordado antes qué se espera de cada papel.
- Rotar los papeles tan deprisa que nadie llega a ejercerlos.
- Corregir al encargado delante del grupo en vez de en su turno.